El fin de semana pasado, con toda la resaca por el triunfo y la clasificación de la Selección Mexicana de Futbol, a muchos se nos pasó por alto otra buena noticia de otro mexicano y relacionado también con el futbol.
Mientras unos compran delanteros, otros invierten en empresas industriales de 160 años de historia. Así Grupo PRODI, propiedad de José Miguel Bejos, acaba de consolidar su inversión en Duro Felguera, una compañía asturiana fundada en 1858.
La homologación judicial del plan de reestructuración por parte del Tribunal de Instancia de Gijón marca un nuevo comienzo para la española que dejó atrás más de mil millones de euros en pasivos y litigios. Y aquí aparece el ingrediente mexicano.
Después de más de una década participando en grandes proyectos de infraestructura a través de Mota-Engil México, PRODI decidió que construir carreteras y participar en megaproyectos ya no era suficiente. Había que sumar músculo industrial, capacidades de ingeniería y presencia internacional. En otras palabras, cambiar de liga. Duro Felguera aporta experiencia en energía, minería, industria y almacenamiento energético.
La apuesta ya tiene resultados visibles. Existen cartas de intención cercanas a los 400 millones de euros para proyectos en México como la planta de fertilizantes Escolín y la central de ciclo combinado de Tula, además de iniciativas en Mining & Handling que amplían el mapa de negocios del grupo.
La empresa española mantiene sus operaciones en Asturias, conserva su cotización en bolsa y protege el conocimiento técnico acumulado durante generaciones, mientras PRODI construye una plataforma industrial con alcance en México, Europa y otros mercados.
Si el nombre de Grupo PRODI todavía no te resulta familiar, eso cambiará muy pronto. La próxima semana tomará el control del Club Atlas. Así que el mismo grupo que está armando una plataforma internacional de ingeniería también tendrá que resolver otro desafío complejo, convencer a la afición rojinegra de que ahora sí vienen tiempos mejores.
Después de todo, levantar una empresa con tanta historia parece complicado, pero devolverle la regularidad al Atlas quizá sea el verdadero proyecto de alta ingeniería.
Hecho en México
El jersey de la Selección Mexicana se convirtió en el más vendido del Mundial 2026. Detrás de ese resultado existe una historia de manufactura nacional. Grupo Martex, dirigido por Santiago Martí, fue el encargado de producir los 5 millones de camisetas oficiales comercializadas dentro y fuera del país por la marca alemana Adidas. Con operaciones en Irapuato, Guanajuato, la firma mexicana dedicó más de año y medio a preparar la operación necesaria para responder a la demanda cuya producción llegó a niveles de hasta 120 mil piezas diarias, apoyada en procesos de automatización e innovación para competir con fabricantes asiáticos.
HUGO GONZALEZ GALLARDO
COLUMNISTA
EL UNIVERSAL, CONTRARÉPLICA
Director de tecnoempresa.mx
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@hugonzalez0