Los números que promedian las encuestas, de un tiempo para acá, han despertado mucho interés en la población civil. Las metodologías —citando algunas— se han afianzado en su papel porque han demostrado ser eficientes en su trabajo. Al establecer un modelo de recolección de información que es muy claro de procesar, los resultados se apegan a la realidad que percibimos a diario. Esos promedios, de hecho, nos permiten llevar un control de las acciones que se concretan en las entidades federativas, mayormente aquellas que tienen bien trazadas sus políticas públicas. Siendo perspectivas que destacan y llaman poderosamente la atención, se ven reflejadas en los parámetros que circulan en los medios de comunicación. En la mayoría de ellos, como una decisión bien tomada, echan mano de instituciones como Enkoll, Demoscopia Digital y Rubrum. Estas dos últimas, por cierto, realizan mes con mes una tabla comparativa del desempeño en distintos rubros. Hablamos de confianza, educación, salud, seguridad, movilidad social y programas de asistencia.
Quienes más destacan en la cobertura de esas tareas, lo vemos reflejado, son los gobiernos que representan a la Cuarta Transformación. Siendo un modelo cercano a la población, pero sobre todo a las necesidades del colectivo, ellos han hecho de las instituciones la base del desarrollo; o sea, están preparados para cualquier escenario y circunstancia. Si vemos con detenimiento los indicadores, específicamente de la encuestadora Rubrum, es muy fácil detectar la organización y la preparación de las administraciones estatales para encarar los retos que desembocan a diario. Y como siempre hay pruebas de fuego y desafíos por resolver, son muy pocos mandatarios los que cumplen todos los requisitos para conectar con el grueso de la gente.
En Puebla, por ejemplo, Alejandro Armenta sigue afianzándose como uno de los mejores gobernadores de México. Su desempeño, en una escala del 1 al 10, es de 7.40; o sea, tres cuartas partes de la población se pronuncian a favor del trabajo que realiza el mandatario. Entre algunos aspectos sobresalientes que podemos destacar, está el tema de la seguridad y las bases enraizadas de la pacificación. De hecho, todo eso tiene una lectura muy clara que podemos concluir como voluntad y quehacer perseverante ante los inmensos desafíos que, tarde que temprano, una administración tiene que encarar.
Quien también está garantizando un trabajo excepcional, se nota, es el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez. Ha logrado hacer, hace cerca de dos años, lo que muchas administraciones pasadas no concretaron por falta de voluntad. El Jaguar, como le conocen, no solo ha sentado un precedente, sino que ha proyectado al sur a otras latitudes de desarrollo. Su programa de gobierno, por ejemplo, se ajusta perfectamente a las necesidades. Eso, asimismo, le ha permitido tomar decisiones que van encaminadas a atender las prioridades de salud, educación y seguridad. Si vemos las cosas desde ese ángulo, estamos en presencia de un proceso histórico. Todo eso, sobra decir, se trabaja con honestidad y de forma responsable bajo los preceptos de la Cuarta Transformación; eso sí, ocupando una posición muy elevada con una ponderación de 7.16.
Habrá que ver también el quehacer que está llevando a cabo Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador constitucional de Michoacán. Él, pese a estar en la recta final de su mandato popular, sigue afianzado entre los mandatarios mejor evaluados de México. Precisamente en esta encuesta, de Rubrum, el mandatario promedió 6.16. Es, por lo tanto, una proporción muy buena como para seguir garantizando progreso y desarrollo en esa entidad. Si hay algo en lo que podemos sobresalir —entre muchos aspectos más— es en la obra que va acompañada de modernidad. Vemos los ejemplos de la construcción del teleférico, lo mismo que el Metrobús, que vendrán a revolucionar la movilidad.
Frente a esos enormes desafíos que hemos puesto de ejemplo, evidentemente, la gobernadora de Morelos, quien ha forjado un camino sustancial, sigue dando de qué hablar ahora que encontramos muchas acciones que salen a relucir por el desempeño. El perfil de Margarita González Saravia, una mujer de principios, se asoma con gran intensidad y, por ende, su administración se afianza entre las más eficientes de México. Basta con ver sus acciones y las políticas públicas que son, desde luego, un puñado de retos y desafíos que están aterrizando a lo largo y ancho de Morelos.
Notas finales
Falta poco para que se abran los registros a fin de competir por los ayuntamientos. Desde luego que hablamos de una infinidad de posiciones; sin embargo, siempre lucen aquellos que, por su importancia, ocupan un lugar sustancial. Uno de ellos, por ejemplo, es el municipio de Fresnillo, Zacatecas. Podrá decirse mucho, pero, para ser precisos, quien representará al proyecto de transformación en esa alcaldía es Saúl Monreal. Él, desde allí, construirá las condiciones para afianzarse en la carrera por la gubernatura del 2033. Está joven y lúcido. Tiene, además de todo, una enorme estructura territorial que muy pocos pueden presumir en Morena.