El segundo hombre de mayor peso político en los Estados Unidos, el secretario de estado, Antony Blinken, viajó el miércoles pasado hacia Israel para coordinar con el Gobierno de Benjamín Netanyahu la estrategia para enfrentar al grupo terrorista Hamás en Gaza.
El fin de semana se trasladó a Arabia Saudita, la preocupación estadounidense no es poca y los esfuerzos para solucionar el conflicto entre Israel y Palestina no tendrán descanso. Sólo habrá que estar atentos a las rutas que planteen y las acciones que emprendan.
Mientras la guerra continúa en la franja de Gaza , Estados Unidos ha trasladado uno de los portaaviones más grandes del mundo y un grupo de ataque que lo acompaña al Mediterráneo oriental, llevando su poder militar a esa tensa región.
Poco antes de abordar el avión que lo llevó a la zona del conflicto, Anthony Blinken dijo…” estamos decididos a asegurarnos de que Israel tenga todo lo que necesite para defenderse y garantizar la seguridad de su pueblo. Ya está en camino la asistencia militar solicitada por Israel y comprometida por el presidente Joe Biden”.
Desde el inicio del conflicto, Biden ha cerrado filas con el Estado judío al que ha ofrecido toda la ayuda necesaria para enfrentar la nueva guerra desatada con Gaza, pero igualmente pasó a los hechos, al envío de armamento, acciones diplomáticas y presiones económicas, sociales y sin duda, políticas.
El rumbo de una guerra es impredecible más cuando la religión y la historia son los resortes impulsores.
Estados Unidos ha prometido municiones para el sistema de defensa aérea israelí de la Cúpula de Hierro y ha enviado para disuadir a otros adversarios de Israel de entrar en el conflicto. Blinken ha contactado durante los últimos días con decenas de homólogos de Oriente Medio en busca de una condena internacional al ataque de Hamás lanzado mensajes a otros actores como podría ser Irán, para no entrar en la guerra.
Lo complejo de esta situación es que si la amenaza de "guerra total" lanzada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu se cumple, la Franja de Gaza puede convertirse en el Armagedón del que tantas veces ha hablado Biden en relación con la invasión de Ucrania por Rusia. Ahora ese término del Apocalipsis acerca ominosamente la batalla del fin de los tiempos al escenario bíblico, solo que no en la llanura de Megido a las afueras de Jerusalén, sino en la castigada Gaza.
Ante las palabras y las acciones, el mensaje de Estados Unidos está dirigido a Hizbulá y al propio Irán y lo ha repetido el presidente Biden: "se lo estamos diciendo claro a los iraníes. Tengan cuidado, mucho cuidado”.
Y el mundo en vilo.
@arnc7