La recién concluida Copa Mundial de Fútbol, transparentó el grado de acercamiento que construyeron 2 figuras que en lo individual siempre han sido controversiales, con un lado obscuro creciente y la incertidumbre.
Los pagos de favores, compromisos y la construcción de una ruta futura ha hecho a Donald Trump y a Gianni Infantino cómplices.
Al revisar la ruta previa al arranque del evento futbolero encontramos la entrega de un reconocimiento creado de último momento para Trump (al no lograr el Nobel de la Paz) el premio de la paz de la FIFA.
El jerarca deportivo manifestó en repetidas ocasiones que Trump debería haber ganado el Nobel por sus esfuerzos para negociar un alto al fuego en Gaza y después de no obtenerlo, la FIFA actuó e Infantino anunció que el presidente recibiría “una hermosa medalla que puedes llevar a donde quieras en reconocimiento a su labor en favor de la paz”.
Aquel mismo 5 de diciembre del año pasado Trump no podía dejar pasar la ocasión de hablar…” “Este es verdaderamente uno de los grandes honores de mi vida”.
El intercambio de adulaciones, complicidad y reconocimientos estaba en curso.
Dentro del torneo deportivo se presentó otro momento de intercambio de “favores” donde el presidente de Estados Unidos llamó telefónicamente a Infantino para pedirle que revisara una decisión arbitral que dejaba a uno de los jugadores de su selección sin jugar, la petición de Trump encontró eco en Infantino y la FIFA cambió la decisión arbitral.
Así o más clara la complicidad.
El torneo futbolero continuó con las voces de expertos en política y en el deporte que manifestaron su inconformidad y extrañeza por el actuar de estas 2 controvertidas personas que mostraron su influencia más allá de las leyes, reglamentos o respeto al evento.
Y para sellar esta relación tan irregular, comenzó un rumor a tomar fuerza, varios medios de comunicación rápidamente tomaron…” El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere impulsar al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, como candidato a próximo secretario general de Naciones Unidas.
El periódico New York Post publicó que Trump considera que Infantino, de 56 años y con doble nacionalidad suizo-italiana es una persona respetada internacionalmente y con capacidad para unir a diferentes sectores donde la relación entre ambos, que ya era estrecha, se ha profundizado.
El próximo secretario general de la ONU será electo este mismo año y el candidato deberá contar con la recomendación del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos tiene poder de veto antes de ser confirmado por la Asamblea General.
Lo cierto es que, en sus dos periodos en la Casa Blanca, Trump ha mantenido una relación tensa con Naciones Unidas, pero para favorecer a su cómplice Infantino está dispuesto a cambiar esto.
@ncar7