Estados Unidos vive una crisis por fentanilo, la droga más adictiva que provoca la muerte de alrededor de 270 personas al día. Este opioide puede ser hasta 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más fuerte que la morfina, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
Comunidades enteras en ese país luchan cada día contra la sobredosis de drogas, esto derivado de la disponibilidad por su alta potencia y bajo costo en comparación con otras sustancias. Tan solo en 1 año de 2020 a 2021 murieron más de 100 mil personas por el consumo excesivo, es decir alrededor de 275 personas al día.
En los últimos años, este opioide sintético, usado en hospitales como anestesia y para el tratamiento de dolores, ha sido el motor en la industria del narcotráfico y hoy es usado ilegalmente como una droga más y esto afecta tanto a quienes lo consumen como a la sociedad en general. México es el principal productor de fentanilo, lo que ha desatado tensión entre ambos países por la falta de acciones para combatir las redes criminales de drogas.
La Administración de Fármacos y Alimentos estadounidense (DEA) señaló que México no hace lo suficiente para detener el trasiego, no compartir suficiente información sobre la incautación de fentanilo y sus precursores, además de no perseguir los laboratorios clandestinos de drogas ni extraditar a suficientes narcotraficantes.
En marzo pasado, los republicanos lanzaron una propuesta de enviar a México al ejército estadounidense para resolver el problema con los cárteles mientras declararon a estas organizaciones como terroristas, sin embargo Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, negó que se vayan a realizar este tipo de acciones que no solucionaran nada y considerado como una “invasión” por el Presidente de México, por lo que ambos países optaron por hacer una campaña de información para concienciar sobre el consumo del fentanilo.
Este tema es sumamente delicado y un problema grave que requiere la atención y cooperación de los países involucrados. Si hablamos de México como principal productor, se deberían tomar medidas enérgicas sobre esta crisis que afecta negativamente a la sociedad y que seguirá cobrando cada vez más vidas.