Para el mundial de Estados Unidos 1994, México regresó a las justas mundialistas después de la ausencia en Italia 1990 debido a una sanción por parte de la FIFA por violación en las edades de jugadores de selecciones menores, pero con una alta ilusión por trascender tras lo mostrado en la “Copa América 1993” cuando fueron subcampeones tras perder la Final contra Argentina.
El mundial de Estados Unidos, fue aquel que vio a una selección mexicana de las más queridas por la afición, pero en cada justa mundialista se han generado grandes expectativas, quizá en algunas ediciones más que en otras, pero siempre pensando en que se logrará una participación histórica.
El combinado azteca que inició clasificando en el llamado “grupo de la muerte” con Noruega, Irlanda e Italia, avanzando como líder con cuatro puntos, igualado con los rivales, pero con una mayor cantidad de goles a favor, con tres.
Para iniciar la participación, el combinado mexicano perdió contra Noruega un gol por cero, pero todo volvería a la normalidad tras ganarle a Irlanda con un doblete de Luis García y para cerrar la participación en fase de grupos, jugamos contra la el país de la bota, un partido muy disputado para el tri, al final fue Marcelino Bernal fue quien anotó el gol para rescatar el empate a uno.
Aquella Bulgaria que enfrentaron en octavos era liderada por Hristo Stoichkov, delantero del Barcelona y el partido no fue sencillo, de tal modo que tuvo que definirse en penales, pero con un detalle, que Miguel Mejía Barón no hizo un solo cambio, dejando nombres como Hugo Sánchez, Carlos Hermosillo o Luis Miguel Salvador en la banca.
Luis García también estuvo involucrado en la polémica en el encuentro con Bulgaria, ya que vio doble amarilla al minuto 57’ por una jugada que divide opiniones, pues hay quien considera que se hizo expulsar de manera tonta con una patada a un rival en salida, y otros creen que el árbitro quiso compensar la roja que le mostró a Emil Kremenliev al 50’.
El DT fue muy criticado, especialmente por no meter al pentapichichi, entonces jugador del Rayo Vallecano, había ilusión, pero en los hechos la historia fue diferente, el equipo mexicano fue eliminado en los octavos de final por las fallas de Alberto García Aspe, Jorge Rodríguez y Marcelino Bernal.
Esa confianza de Miguel Mejía Barón le jugó en contra y terminó equivocándose, porque tras empatar a un gol en 120 minutos, llegaron los malditos penales y con ello la eliminación del cuadro azteca, lo que marcó la maldición en definición desde los once pasos 1-4, ya que en la serie solo anotó Claudio Suárez.
¡Nos leemos el viernes!