La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, fue trasladada a una vivienda en una base militar cercana a Washington luego de recibir amenazas relacionadas con la divulgación de documentos del caso del financiero y delincuente sexual Jeffrey Epstein.
De acuerdo con reportes, la decisión se tomó tras evaluaciones de seguridad de autoridades federales que advirtieron sobre riesgos para la funcionaria debido a la polémica que ha generado la publicación de los archivos vinculados al caso Epstein, así como por amenazas provenientes de distintos actores.
El traslado de funcionarios a instalaciones militares por razones de seguridad no es un hecho inédito en Estados Unidos. En administraciones anteriores, figuras de alto nivel también han permanecido temporalmente en bases militares cuando enfrentaban amenazas o riesgos elevados para su integridad.
La controversia en torno a los llamados “archivos Epstein” ha provocado tensiones políticas en Washington, ya que legisladores y críticos han cuestionado la forma en que el Departamento de Justicia ha manejado la divulgación de documentos relacionados con el caso y con las personas mencionadas en ellos.
En medio de este clima de presión política y seguridad reforzada, las autoridades estadounidenses decidieron que Bondi resida temporalmente en una instalación militar mientras se mantiene la vigilancia ante posibles amenazas derivadas del caso.