En los últimos años, México ha sido testigo de una transformación profunda en el ámbito social. Bajo el liderazgo del gobierno de la Cuarta Transformación, los programas sociales se han consolidado como un pilar fundamental para garantizar el bienestar de millones de mexicanas y mexicanos. Estos programas no solo han significado un alivio directo para los hogares, sino que han sentado las bases de una política social que busca reducir desigualdades, combatir la pobreza y ofrecer oportunidades a quienes más lo necesitan.
Como legisladores, hemos asumido el compromiso de respaldar, fortalecer y garantizar la permanencia de estas políticas públicas que hoy forman parte de la vida cotidiana de millones de familias. Nuestra tarea en el Congreso ha sido traducir en leyes, presupuestos y reformas las aspiraciones de un país más justo e incluyente.
Uno de los programas más emblemáticos es “Jóvenes Construyendo el Futuro”, que ha brindado a más de dos millones de jóvenes la posibilidad de capacitarse en el trabajo y recibir un apoyo económico mientras adquieren experiencia. Se trata de una iniciativa que no solo combate el desempleo juvenil, sino que también fortalece la esperanza de una generación que había sido históricamente excluida. Desde el ámbito legislativo, hemos garantizado recursos para su continuidad y mejoramiento, porque sabemos que invertir en la juventud es invertir en el futuro de México.
De igual manera, las “Becas Benito Juárez” han transformado la vida de millones de estudiantes, permitiéndoles continuar con su formación académica y evitando la deserción escolar por motivos económicos. El derecho a la educación se ha visto reforzado gracias a este apoyo, y como legisladores hemos acompañado este esfuerzo, conscientes de que la educación es la llave maestra para abrir puertas de desarrollo y movilidad social.
En materia de apoyo a las personas mayores, la Pensión Universal para Adultos Mayores ha sido una política de justicia social que reconoce la aportación de toda una vida de trabajo. Este programa, ahora elevado a rango constitucional gracias a nuestro respaldo legislativo, asegura que ninguna persona adulta mayor en México quede en el abandono. Con ello, enviamos un mensaje claro: en la 4T, los derechos sociales son permanentes y no están sujetos a vaivenes políticos.
Asimismo, los programas dirigidos a las personas con discapacidad permanente han garantizado un ingreso básico que les permita vivir con mayor dignidad. Es un paso firme hacia la inclusión y hacia un país que respeta los derechos de todas y todos.
Es importante subrayar que todos estos programas sociales han sido posibles gracias a una visión de Estado que coloca en el centro a las personas, pero también gracias a la labor legislativa que hemos desempeñado en conjunto. Desde la Cámara de Diputados hemos actuado con responsabilidad, aprobando reformas y asignaciones presupuestales que hacen realidad estas políticas públicas. Nuestra tarea no ha sido menor: hemos defendido que los recursos públicos se orienten a quienes más lo necesitan, combatiendo el dispendio y priorizando el bienestar social.
Hoy, millones de hogares reciben directamente un apoyo que se traduce en comida en la mesa, continuidad en los estudios, atención a la salud y nuevas oportunidades de desarrollo. Estas acciones reflejan el espíritu de la Cuarta Transformación: un gobierno cercano al pueblo y un Congreso que acompaña sus causas.
Los programas sociales de la 4T son mucho más que transferencias económicas. Son, en realidad, la materialización de un proyecto de nación que busca justicia, igualdad y dignidad para todos. Como legisladores, reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando para consolidar y blindar estos avances, porque creemos firmemente que el bienestar del pueblo es la mejor inversión para el futuro de México.
Hoy podemos decir con orgullo que México avanza hacia una sociedad más solidaria, incluyente y justa. Los programas sociales son la prueba palpable de que la Cuarta Transformación está cambiando vidas y construyendo un país mejor, representa el gran sueño de un México más justo y solidario, alcanzado con esfuerzo, compromiso, esperanza y unidad para transformar la vida de todas y todos
María Rosete.