Las autoridades del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) de Nuevo Laredo informaron que más de 5 600 menores nacidos en Estados Unidos, con al menos uno de sus padres mexicanos, cursan estudios en escuelas públicas de la ciudad. La cifra responde tanto a niños que viven de forma permanente en México como a quienes son repatriados o cruzan la frontera con regularidad.
Para garantizar su acceso al sistema educativo nacional, se implementa un programa de doble nacionalidad junto con el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes. Este les permite obtener acta de nacimiento mexicana sin perder su ciudadanía estadounidense, lo que garantiza sus derechos en salud, educación y seguridad jurídica.
El CREDE declaró que el sistema educativo está preparado para atender a estos estudiantes, ofreciendo apoyo en trámites de documentación, inscripción directa y acompañamiento durante el proceso de adaptación. Esta medida busca evitar que los menores queden fuera del ciclo escolar ante un eventual cambio repentino de residencia.
La presencia de alumnos nacidos al norte del Río Bravo ha obligado a flexibilizar requisitos y fortalecer los procedimientos de certificación. Este ajuste beneficiará tanto a niños repatriados como a aquellos que cruzan habitualmente, y se aplica también a menores migrantes provenientes de otros estados de la República.
Con este enfoque, las autoridades buscan consolidar una atención educativa inclusiva en Nuevo Laredo, donde ningún niño quede rezagado por su origen. La coordinación entre CREDE, el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes y el sector educativo local se perfila como modelo para otras ciudades fronterizas ante los desafíos migratorios y la integración escolar.