Se dice que quien empezó a esparcir la versión de que el gobierno de México intercambiaba vacunas contra el Covid-19 por restringir la migración hacia Estados Unidos, fue la prensa del vecino del norte y se basaron en que la víspera del encuentro entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el presidente Joe Biden, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, había dicho que la prioridad para su jefe, era que toda la población estuviera vacunada en la Unión Americana.
Pero en todo caso, no tendría mucho sentido perderse en investigar si eso es verdad o no; la actual administración en nuestro país debería centrarse más bien en redoblar los esfuerzos para acelerar el ritmo de vacunación, como lo recomiendan los especialistas. Sin embargo el problema es que en México, el ritmo lo ha marcado que hay que esperar a que arriben al país los lotes de vacunas.
En este orden de ideas, en medio de la crisis sanitaria, no tendría prácticamente nada de particular que el gobierno del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pida algo a cambio de donar las tan necesarias vacunas.
Diversos especialistas pronostican que la relación bilateral podría dar un giro importante con la nueva administración. A su llegada, tanto el presidente de aquel país como la embajadora Roberta Jacobson, ahora coordinadora de los asuntos que tienen que ver con la frontera México-Estados Unidos, han pedido públicamente a los migrantes no intentar cruzar porque las consecuencias, en medio de la pandemia, podrían ser fatales, mientras que la embajadora Jacobson, encabezó una delegación norteamericana que se reunió con el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, donde se abordó el tema de la migración, e incluso, se habría hecho un compromiso para promover una migración ordenada.
El encuentro era más que necesario porque el tema de la migración está inmerso en una crisis delicada, por lo que urge definir una estrategia común y un plan de cooperación regional para intentar detener el flujo migratorio que se incrementa. En este contexto, se contempló también la vacunación a los migrantes, así como la reactivación de la economía en una de las mayores fronteras del mundo que también se vio severamente golpeada por la pandemia.
Vistas así las cosas entonces, ¿qué tendría de malo que la administración Biden haya pedido algo a cambio de donar millones de vacunas para México? Además, no hay que olvidar que en Estados Unidos se han vacunado a más mexicanos que aquí en nuestro país y eso, como quiera que sea, alivia la carga.
A la fecha en el vecino país del norte, una de cada cuatro personas ha recibido por lo menos la primera dosis del biológico, mientras que en México el ritmo de vacunación estaría muy lejos de acelerarse.
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