El oficialismo intentó sacar todo el provecho de la solicitud de desafuero en contra del dirigente del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, que ya tiene la Cámara de Diputados. Lo subió a la tribuna de la Comisión Permanente para intentar amedrentar y en general, lo ha venido utilizando como instrumento para amenazar sin haberlo podido conseguir.
Igualmente desde Palacio Nacional surgieron los calificativos en contra del también dirigente del PRI, al llamarlo “vende patrias” y la cúpula del partido Morena sembró la especie de que Moreno Cárdenas no regresaría de su más reciente visita a Estados Unidos precisamente por la amenaza del desafuero. Sin embargo, los guindas se llevaron un “palmo de narices” porque Alito Moreno regresó para estar presente en la sesión de la Comisión Permanente donde Morena y aliados hablaron del tema para que la oposición dejara de tocar al cuestionado coordinador de la bancada guinda en la Cámara Alta, Adán Augusto López Hernández.
Por cierto, el exsecretario de Gobernación se limitó a defenderse haciendo comparativos sobre cómo recibió Tabasco y cómo lo dejó, según él, de ocupar el tercer lugar en cuanto a violencia a bajar hasta el sitio 18.
Lo cierto es que otra vez, las amenazas que le lanzaron al líder del Revolucionario Institucional por medio del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar y el senador Gerardo Fernández Noroña, tampoco funcionaron.
Supusieron en el oficialismo que si regresaba Moreno Cárdenas de su viaje por Estados Unidos, lo haría con la misma oscura actitud con la que lo hizo Andy López Beltrán, de regreso luego de unas vacaciones de gran lujo por Japón, pero no fue así.
Y es que no hay punto de comparación entre uno y otro. El legislador priísta, con un amplio camino, trayectoria y estrategia en la política, se perfiló como la única oposición real, mientras que el hijo de Andrés Manuel López Obrador, incrustado en el oficialismo una vez que su padre llegó a Palacio Nacional, luego de las elecciones en Durango y Veracruz, solo vino a demostrar su absoluto fracaso como operador político y no requirió “jornadas extenuantes”, mientras que siguió dejando en el total misterio, dónde trabaja, porque en lo que respecta a de dónde salen los recursos para sus viajes, eso está más o menos claro.
Por las redes sociales, circuló una carta de Andy López en la que acusa espionaje y una campaña de descalificación en su contra por sus vacaciones en Japón y puede que a partir de esto, el “fuego amigo” que desde hace tiempo traen en el partido Morena, enderece sus baterías hacia el propio López Beltrán, que en su intento por auto victimizarse, ha perdido a buena parte de sus seguidores, que de por sí no son muchos y va en detrimento del partido Morena.
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