Dentro de la discusión de la inminente Reforma Electoral en México, uno de los principales temas que se han presentado a discusión es la eliminación de los escaños por vía plurinominal.
Dicha discusión no es menor, ni de limitada importancia, el modelo de representación proporcional en México fue incorporado con la Reforma Electoral de 1977, con el propósito de garantizar el acceso de fuerzas políticas distintas al partido hegemónico (PRI) al poder legislativo, es decir que las minorías pudieran tener voz en el Congreso de la Unión y estos grupos políticos tuvieran representación dentro de la discusión y aprobación de leyes a nivel federal.
Actualmente el Sistema de Representación Proporcional funciona a nivel del Congreso Federal de la siguiente manera: se compone por 500 diputaciones de las cuales 300 diputaciones son elegidas por el Principio de Mayoría Relativa, es decir, son electas las personas que ganaron de manera directa. Por su parte, se asignan 200 diputaciones por el Principio de Representación Proporcional, dichas diputaciones son asignadas por medio de listas hechas por los Partidos Políticos, quienes de manera discrecional asignan los escaños al realizar el orden la lista y elegir quienes ocupan esos lugares.
Es decir, el sistema de representación proporcional a nivel federal asigna los escaños según el porcentaje de votación total obtenido por cada Partido Político, asegurando que la integración de la Cámara de Diputados sea un reflejo de la voluntad popular nacional, es decir, la representación proporcional premia el nivel de votación que obtiene un Partido Político.
Por lo que la asignación de diputaciones es independiente de que un Partido Político no haya ganado ninguna diputación de mayoría relativa, lo que para muchos resulta una crítica porque se premia a los perdedores.
Sin embargo, la naturaleza y fin del Principio de Presentación Proporcional se reconoce la voluntad de las personas que votaron por los partidos “perdedores”.
En palabras de Luigi Ferrajoli "La representación proporcional es el único sistema coherente con el principio de igualdad electoral, en virtud del cual cada voto debe tener el mismo peso que los demás en la formación de las asambleas representativas". Así se de da un peso específico y reconocimiento al voto de las personas que eligieron una opción distinta a la que gano.
Por ello, podemos considerar un argumento de defensa de las “pluris”, consiste en que una posible eliminación total de los plurinominales limitaría la representación de las personas que no votan por la opción ganadora, dejando sin voz a las minorías. Aun cuando esas voces, provengan de un partido político con un nivel de participación mayor al 3 por ciento de la votación total efectiva y que no gano ningún distrito a nivel federal.
No obstante, la principal crítica que se puede hacer al sistema de representación proporcional como funciona actualmente, consiste en la integración de listas, ya que la decisión queda en los Partidos Políticos y no de la ciudadanía que le brindo el apoyo a una determinada candidatura, al no incluir en las listas de representación proporcional a los segundos lugares.
Actualmente, no existe un proyecto de reforma definitivo, sin embargo, se ha planteado la eliminación total de las “plurinominales” y al momento no se ha planteado alguna modificación a la integración de dichas listas. De este modo, pareciera que la reforma electoral lo que desea es terminar con las minorías y dar paso a reconocer solo la voz de aquellos que ganan, independientemente del Partido Político al que pertenezcan.
Así, la discusión debe de centrarse en que va a pasar con la elección de las personas que votaron por quien no gano y que hoy son representadas en el Congreso por medio de listas, y con la eliminación de las “pluris” dejarían de tener voz.
De este modo, la discusión debe dar paso no a la eliminación de las “Pluris”, sino a plantear lo siguiente: “El cambio de las listas de representación proporcional, a dar paso a que dichos escaños los ocupen las personas que queden en segundo lugar, las llamadas primeras minorías.
Lo que incorporaría un incentivo para competir en los distritos de mayoría y volver la representación proporcional en un instrumento que sea congruente con su naturaleza.
Por lo anterior, debemos de estar expectantes a lo que finalmente plantee la Reforma Electoral en el caso de la representación proporcional y cuál será futuro del voto por aquellos que no resultaron ganadores. Nos leemos, la siguiente semana.