Suponiendo que todos los delitos adjudicados a Rubén Rocha Moya, sean reales, éste es un niño de pecho comparado con Daniel Noboa o Nayib Bukele, y dentro de México, Felipe Calderón, Cabeza de Vaca, Alejandro Moreno, Manuel Añorve Baños, pero tienen la protección del vecino, estos apellidos se han convertido en un mantra para la oposición y una contraseña para identificarse como disidentes del gobierno.
El origen de la acusación contra Rocha Moya viene de un país cuyo gobierno que nunca ha mostrado amistad con México, ha invadido militarmente nuestro territorio varias veces, y de manera soterrada intervenido violentamente cientos de ocasiones, ahora tiene al presidente más delirante de su historia, del que todo el planeta se burla, pero de algún clavo caliente debe sostenerse al disidencia mexicana y esa es la investigación contra Rocha Moya, que no será un beato, pero no es nada comparado con otros, como para convertirse en la palabra clave de una oposición que no tiene de dónde sostenerse para sobrevivir.
Si se quiere hablar del cártel inmobiliario que encabeza el líder nacional del PAN, los panistas contestan Rocha Moya, si se quiere hablar de la corrupción de Alejandro Moreno, los priistas dicen como robots: Rocha Moya; si los emecistas son criticados por sus dos gobernadores frívolos y corruptos, contestan la misma cantaleta, de tal suerte que el debate político pareciera llegar a su fin y con la pronunciación del mantra todo queda resuelto.
Los hay más radicales que otros periodos tienen la misma causa, que puede ocasionar una investigación al respecto, que se realiza, pero ya la oposición dio su veredicto y sentenció a Rocha Moya a la silla eléctrica, con la invaluable ayuda de los medios, de tal suerte que es culpable, aunque nadie haya presentado pruebas.
Para cualquier ciudadano mexicano que quiera ser extraditado por Estados Unidos, de acuerdo con la ley de Deportación y en concordancia con los acuerdos de cooperación, , puede pedir la extradición y después se presentan las pruebas, incluso de manera conjunta, a excepción de los funcionarios públicos. Hay un grupo de abogados que desconocen esta alternativa que prevé consecuencias políticas y que le sirve a la oposición de insumo para convertir en argumento y consigna.
Estados Unidos, en este caso debe presentar antes pruebas, no las ha presentado. Por el momento se investiga en México y, por lo tanto, en caso de ser culpable, será juzgado en nuestro país y encarcelado en nuestro territorio, porque es aquí donde han sido perpetrados sus delitos.
La oposición sumisa muestra no sólo que acrece de argumentos sólidos para los cuestionamientos que debería tener en materia de inseguridad sino que no hay propuestas sólidas que justifiquen su presupuesto como entes que son parte del gobierno y deben actuar en consecuencia.