Millones de personas están observando a nuestra ciudad y miles de aficionados llegan con la ilusión de vivir una experiencia única. Pero también hay un riesgo que no podemos ignorar: la reventa ilegal de boletos durante los partidos del mundial de futbol.
Cada vez que se realiza un evento masivo aparecen redes de revendedores que lucran con la pasión de la gente. La Copa Mundial de la FIFA 2026 representa uno de los eventos deportivos de mayor envergadura a nivel global. La Ciudad de México ha sido seleccionada para albergar 14 partidos de fase de grupos y fases eliminatorias. Este evento no solo proyecta la imagen de la capital del país como un destino de clase mundial, sino que también impulsa significativamente el turismo, la economía local, la generación de empleo temporal y la convivencia social.
No obstante, el incremento exponencial de la reventa ilegal de boletos, comúnmente conocida como especulación o “scalping” es un problema persistente. Revendedores informales, redes organizadas y plataformas digitales no autorizadas ofrecen entradas en la vía pública, inmediaciones de los estadios, estaciones de transporte público y principalmente a través de redes sociales (Facebook, Instagram, TikTok, WhatsApp) y sitios web, a precios excesivamente elevados, muchas veces con boletos falsificados, clonados o inexistentes. Esta práctica abusiva vulnera directamente los derechos de los consumidores y aficionados, distorsiona el acceso equitativo a los espectáculos públicos y genera fraudes masivos. La PROFECO ha emitido alertas reiteradas sobre este fenómeno, identificando decenas de plataformas y perfiles irregulares que anuncian
boletos incluso antes de que inicien las ventas oficiales, abriendo procedimientos legales en contra de diversos sitios web. Se han reportado casos de estafas en paquetes turísticos y boletos que dejan a los compradores sin acceso al evento y sin posibilidad de reembolso.
La FIFA ha advertido consistentemente sobre los riesgos de adquirir boletos fuera de sus canales oficiales, ya que estos pueden ser cancelados en el momento del acceso. Ante este panorama, resulta imperativo que las autoridades locales actúen de manera coordinada. La Secretaría de Seguridad
Ciudadana (SSC), a través de su Policía Cibernética, cuenta con las facultades y con las herramientas necesarias para realizar la vigilancia digital y monitorear plataformas en internet y eliminar contenidos fraudulentos de manera oportuna.
Por su parte, la PROFECO en la Ciudad de México, como autoridad federal especializada, debe coadyuvar activamente en la protección de los derechos de los consumidores mediante la atención de quejas, verificaciones, sanciones por prácticas abusivas y la difusión de información preventiva. Es por ello que proponemos exhortar a ambas autoridades a reforzar el monitoreo y eliminación de sitios y perfiles fraudulentos en internet mediante la Policía Cibernética y establecer mecanismos ágiles de denuncia y respuesta rápida, tanto presenciales como digitales, para reportar casos de reventa ilegal.
El Mundial de 2026 debe ser una fiesta para las familias y para los aficionados, no una oportunidad para los defraudadores.
Todavía estamos a tiempo de prevenir fraudes, proteger a los consumidores y demostrar que la Ciudad de México puede organizar un evento de esta magnitud con orden, seguridad y legalidad.