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Pronto, en junio de 2024, recién cumplida la mayoría de edad, llegará al Real Madrid, fichado por la friolera de 45 millones de euros, la nueva maravilla del futbol sudamericano, el delantero brasileño Endrick Felipe, quien a su corta edad ya ha dado mucho de qué hablar, tanto en su club Palmeiras, con el cual ganó el campeonato brasileño de la Serie A, como con su selección, donde debutó siendo el cuarto jugador más joven de la historia en anotar gol. Endrick, al igual que cientos, miles de futbolistas extraordinarios, es un producto neto del barrio, lugar en el que históricamente ha surgido el auténtico y verdadero talento dentro del mundo del futbol. De ahí que los buscadores recorran incansablemente las modestas canchitas con la idea de encontrar al próximo Messi.
Desde los barrios, favelas y comunidades rurales han saltado a la fama mundial algunos de los grandes astros: Pelé, Maradona, Ronaldinho y Zamorano, por mencionar sólo algunos. En nuestro país también el talento solía surgir del barrio o llano, como se le conoce por estos lares, Cuauhtémoc Blanco y Jorge Campos son dos ejemplos notables, pero tan lejanos en el tiempo, que nos hace preguntarnos por qué al futbol mexicano le cuesta tanto trabajo encontrar talento. Veamos:
En los llanos y ligas amateur de México hay muchos jóvenes entusiastas, algunos de los cuales tienen potencial para destacar, que deberían tener una verdadera oportunidad de llegar hasta lo más alto, pero es punto menos que imposible que esto suceda. Muy de vez en cuando se presenta en estos lugares un visor en busca de buenos jugadores; se han dado casos bien documentados, en los que un jovencito talentoso es “jalado” por un buscador para probarse en algún equipo profesional. Lleno de ilusión y esperanza el chavo llega para demostrar sus cualidades y técnica. Sin embargo, muy pronto recibe los golpes de la realidad cuando se le exige el pago de cuotas elevadísimas que desde luego su familia no podrá sufragar. Él sabe que es mejor que muchos de sus compañeros de equipo que sí juegan y son constantemente alineados porque pagan la cuota. En fin, si pagas juegas y si no, pues a tu casa, aunque seas mejor. Ése es el esquema que prevalece en el futbol mexicano desde hace décadas. Por lo tanto, no nos extrañe que la selección sea tan, pero tan mala. El verdadero talento mexicano no llega a pisar las canchas de la Liga MX. ¿Verdad lector, que esto explica muchas cosas?
Para terminar estas breves líneas quiero recordar que hace ya muchas décadas existía en México el Torneo de los Barrios, competencia organizada por un periódico, que captaba talentos. También existía el Torneo de Reservas, campeonato paralelo al de primera división donde los clubes probaban y desarrollaban prospectos. Todo eso no existe más, ahora llegan a la Liga MX hijos de ex futbolistas, gente con influencias y contactos, con lana o que se vean guapos y sean fotogénicos. Total, primero el negocio y después el deporte.