El giro de la presidenta
Sorprendente, por decir lo menos, la forma en cómo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tuvo que meter el freno de mano y exculpar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de las acusaciones que lanzó en el Monumento a la Revolución, donde dijo que la ultraderecha estadounidense pretende meterse e influir en las elecciones de nuestro país a realizarse el próximo año. Si el vecino país ha metido en aprietos a la mandataria mexicana, desde la aplicación de aranceles hasta la entrega de capos y acusar a gobernadores, funcionarios y legisladores de estar relacionados con el narcotráfico es el de Trump, por lo que resulta muy difícil de entender el cambio de postura en menos de 24 horas.
Johnson busca componer las cosas que salieron mal
En un tono más conciliador, respondió el embajador de Estados Unidos en nuestro país, Ronald Johnson, a las acusaciones y señalamientos en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum, pues aseguró que la lucha contra el narcotráfico no debe separar a los dos países, por el contrario, se deben unir esfuerzos para acabar con este flagelo. Lo cierto es que las palabras del diplomático sólo pueden entenderse desde la visión de Estados Unidos, el país que tiene un poderío económico y militar que le permite tomar todo tipo de medidas para presionar a cualquier otra nación que van desde la aplicación de aranceles hasta el amago de incursiones terrestres, violentando la soberanía de cualquier nación.
Gerardo Mérida contra las cuerdas en EU
Durante la comparecencia del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, en la Corte de Distrito de Nueva York, retumbó en el salón de audiencia las declaraciones de la juez, Katherine Polk, aseguró que presentará pruebas “abundantes” que confirman la relación del gobierno estatal con los grupos criminales de “Los Chapitos”, quienes supuestamente financiaron campañas municipales. Ahora será hasta el próximo 4 de agosto, cuando se fijó la próxima audiencia, cuando sepamos de lo que para ellos es “abundante” y que no se termine buscando los llamados chivos expiatorios para salvar una presión mediática.