Durante su conferencia matutina, el presidente de México, aseguró que
“No se nos quita nada” con ofrecer
una disculpa por la manera injusta en que fueron tratados los pueblos originarios de México
durante la invasión extranjera.
Esto, al ser cuestionado sobre la visita de
Arantxa Gutiérrez Loya, que se pronunció sobre la solicitud de que España pida una disculpa
por la conquista y expresó que es un caso cerrado y se debe ver hacia adelante y relanzar
la relación bilateral.
Al respecto, el presidente López Obrador consideró que
“El poder es humildad, no es arrogancia”, agregó, sin
embargo, que cada quien es libre de manejar su política exterior y su gobierno es respetuoso
del principio de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Consideró que sí existieron abusos y que pese a que ha pasado el tiempo, todavía existe un
deseo de reivindicación, justicia y perdón.