Festival Versus: la música vuelve al centro con un manifiesto contra los megafestivales
El Festival Versus apuesta por la música, el diálogo y la cultura para desafiar el modelo de los grandes festivales.
Festival Versus: una respuesta a la industria del entretenimiento
En una época donde los festivales musicales parecen competir por el número de patrocinadores, activaciones y experiencias comerciales, el Festival Versus propone un camino distinto.
Su creador, Alex Castro, asegura que el objetivo no es competir con los grandes eventos, sino recuperar la esencia que convirtió a los conciertos en espacios de encuentro entre artistas y público.
En entrevista exclusiva, Castro explicó que Versus nació como una reacción al rumbo que ha tomado la industria de los festivales, donde, en muchas ocasiones, la música ha dejado de ser el elemento principal para convertirse en un complemento de una oferta comercial mucho más amplia.
“Versus nace de dos premisas. La primera es responder a estos megafestivales donde pareciera que la música pasa a segundo o tercer término. Nosotros queremos regresar al origen: salir con tus amigos, escuchar bandas en vivo, disfrutar una noche y que la música vuelva a ser la protagonista”, señaló.
El encuentro se realizará el 1 de agosto en el Foro Mizarro, pero sus organizadores decidieron que la experiencia comenzara semanas antes mediante una serie de actividades culturales que buscan abrir la conversación sobre distintos temas que atraviesan la escena independiente.
Más que conciertos: un festival que abre el debate cultural
Lejos de convertir el festival en una plataforma de consumo, Versus apuesta por generar reflexión. Para ello creó los llamados “Ping Pong Dialécticos”, encuentros donde músicos, artistas visuales y especialistas intercambian ideas frente al público.
La primera sesión reunió a artistas urbanos, grafiteros, rotulistas e ilustradores de distintas generaciones, quienes debatieron sobre el arte callejero y posteriormente realizaron una intervención colectiva en un muro del recinto.
La segunda conversación estuvo dedicada al punk mexicano bajo una pregunta provocadora: “Si no había futuro, ¿cómo llegamos a medio siglo de punk?”.
En ese diálogo participaron figuras históricas como Agnés, de Masacre 68, junto a músicos de generaciones recientes. El intercambio dejó claro que incluso dentro del movimiento existen visiones opuestas sobre el significado del punk en la actualidad.
“Hubo quien dijo que el punk ya no significa absolutamente nada y otros que siguen creyendo que conserva valores importantes. Justamente eso buscábamos: confrontar ideas para que las nuevas generaciones construyan su propio criterio”, explicó Castro.
Streaming, generaciones y comunidad: los retos de la música independiente
Las actividades continuarán con un Instagram Live titulado Streaming o Muerte, donde se analizará el impacto que las plataformas digitales tienen sobre los músicos independientes.
Para Alex Castro, el debate resulta necesario porque cada vez más artistas cuestionan un modelo que, aunque ofrece exposición global, también ha sido señalado por sus bajos ingresos para los creadores.
El organizador considera que Versus pretende convertirse en un espacio donde la conversación tenga el mismo valor que los conciertos, fortaleciendo el tejido cultural alrededor de la música.
“Un festival puede ser mucho más que una tocada, pero no necesariamente un enorme esfuerzo comercial para vender de todo. También puede crecer desde la cultura, generar pensamiento y acercar a la gente a temas que vale la pena discutir”, afirmó.
Con esa filosofía, Festival Versus busca diferenciarse del circuito tradicional y demostrar que aún existe espacio para eventos donde el protagonismo vuelva a recaer en las bandas, las ideas y la comunidad que las acompaña.