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Columnas
Los gobiernos neoliberales y los de antes nos dejaban un país de maravilla, cada gobernante dejaba a México a las puertas del primer mundo según sus dichos y cifras.
Pero el que llegaba al relevo parece que no estaba muy de acuerdo, igual no decía nada, se limitaba a desterrar a su antecesor y tratar de escribir su propia historia, que derivaba en otro fracaso. Esa fue la historia por décadas.
En 2018 y por casi 6 años la narrativa oficial decía que eran diferentes, que todo lo de antes se había terminado mágicamente, que el país no solo estaba bien, ni siquiera muy bien, sino requetebien.
Y cómo no iba a estarlo si según los dichos del propio gobernante en turno y sus acólitos, México tuvo entre diciembre de 2018 y septiembre de 2024 al mejor presidente de toda la historia del país.
México terminó septiembre de 2024 como un país distinto según nos dijeron, transformado por completo, un país en el que "triunfó la economía moral", cualquier cosa que eso signifique: un nación humanista; un país en el que las masacres fueron cosa del pasado porque se acabaron; un país sin pobres; el país más politizado del mundo; el país con los mejores trabajadores del mundo; una nación en la que se abrazaba a todos, incluyendo a los narcos porque "también son pueblo"; y bla bla bla.
¿Si estábamos tan requetebien, porqué estamos tan requetemal?; sin decirlo se acabaron los abrazos y llegaron nuevamente los balazos.
El país está hundido en una de las peores crisis de inseguridad de que se tenga memoria, la "economía moral" no ha alcanzado para sacar a México de su mediocre crecimiento registrado ya por décadas, y eso cuando crece; grandes porciones de territorio están bajo el dominio del crimen organizado y desorganizado, se quiera aceptar o no; la inflación de la calle, esa que resienten los mexicanos de a pie, a veces toma tintes de caballo galopante; el año pasado en el país se registraron más de 29,000 homicidios.
Seguir señalando los males ocuparía mucho más tiempo y espacio.
¿Por qué si estábamos tan requetebien, estamos tan requetemal?, ¿Sigue siendo culpa de García Luna, Felipe Calderón y anexas?
Quizás en este inicio de 2025 valga la pena hacer un alto en el camino y como mexicanos replantearnos muchas cosas, dejar de votar con el bolsillo por ejemplo.
Los programas clientelares consiguen lo que consiguió el partido en el poder este año, pero ni así pueden tapar la evidencias de un fracaso en muchos sentidos, sin dejar de reconocer los avances que hubo, como en todos los sexenios pasados.
Para decirlo fuerte y claro, México no va bien, tampoco va muy bien, y muchos menos requetebien; hoy millones de mexicanos estiran la mano para recibir dádivas clientelares disfrazadas de programas sociales, tarde o temprano el país lo va a resentir porque con un crecimiento tan mediocre y la galopante inseguridad, será una historia ya vivida.
No México no va bien, ni muy bien, ni mucho menos requetebien. Si no corregimos el camino llegaremos a un destino ya conocido.