Tras el decreto por parte del Gobierno Federal de desaparecer los hospitales psiquiátricos en México, se desató la duda sobre si realmente será un beneficio para las personas que requieren los servicios de atención a la salud mental. Esta reforma a la Ley General de Salud, en materia de Salud Mental y Adicciones, busca eliminar el modelo psiquiátrico asilar, no construir más hospitales monoespecializados en psiquiatría, y los que ya existen se convertirán en hospitales generales o ambulatorios. Esto quiere decir que no habrá un centro especializado a la atención de usuarios que necesitan atención psiquiátrica.
La atención de la salud mental es un área desatendida de la política en materia de salud en muchos países, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras que con el paso del tiempo hay más personas que padecen algún transtorno. De acuerdo con estudios, uno de cada cuatro mexicanos padece, incluso sin reconocerlo o sin saberlo, problemas de salud mental como problemas de sueño, depresión, estrés, ira, incapacidad cognitiva y posibles adicciones. Luego de la publicación del decreto a través del Diario Oficial de la Federación el pasado 16 de mayo, distintas organizaciones se pronunciaron ante el cierre de hospitales psiquiátricos a nivel nacional, quienes señalaron que esto va en contra de la progresividad en el derecho a la salud, asimismo representa una sobre carga en las tareas de cuidados de las familias, principalmente de las mujeres, y no otorga salida a las personas inimitables que acabarán en la cárcel. Por ello urgieron a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para demandar ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la invalidez de las normas que vulneran los derechos humanos. La desaparición de los centros psiquiátricos para que la atención se brinde en clínicas generales no significa que mejorará la calidad del servicio que hasta ahora no ha sido el mejor. Actualmente, en México solo hay 33 hospitales psiquiátricos, mientras que el 54% de los hombres y 46% de las mujeres sufren algún problema o condición mental, es decir un millón 590, 583 personas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, uno de cada cuatro mexicanos, entre 18 y 65 años, en algún momento de su vida ha padecido un trastorno mental, pero solo uno de cada cinco de los que lo padecen recibe un tratamiento. Con tan solo decir que México cuenta con alrededor de 4,600 psiquiatras en todo el país, mientras se requieren de 12 mil a 20 mil psiquiatras y hacen falta en las zonas rurales, ya que la mayoría está concentrada en la Ciudad de México. Entre 2013 y 2021, en promedio se asignó solo el 2.1% del presupuesto de la Secretaría de Salud. El incremento de problemas en la salud mental a raíz de la pandemia debió ser una prueba más de que urge atender a este sector, que de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) tuvo un efecto devastador en la salud mental y el bienestar de la población.