El Senado de la República formalizó este lunes la toma de protesta a más de 900 juzgadores electos en todo el país, con lo que se marca el inicio de una etapa inédita en la historia del Poder Judicial mexicano. Con este acto, se concreta la primera renovación de jueces, magistrados y ministros a través del voto ciudadano, como parte de la reforma constitucional impulsada este año.
La presidenta de la Mesa Directiva, Ana Lilia Rivera, destacó que este hecho representa un cambio profundo en la impartición de justicia, al subrayar que por primera vez los cargos judiciales se obtienen mediante un proceso democrático. Según la legisladora, este modelo busca garantizar mayor legitimidad y confianza en las resoluciones de los nuevos integrantes del Poder Judicial.
En la ceremonia, realizada en el recinto legislativo de Reforma, se presentó a los nuevos funcionarios que ocuparán posiciones en juzgados, tribunales y salas superiores, quienes permanecerán en funciones durante los próximos seis años. El relevo fue calificado por los senadores como un momento histórico que redefine la relación entre la ciudadanía y la justicia.
La reforma que permitió este cambio fue aprobada a mediados de 2024 y se planteó como respuesta a las exigencias sociales de mayor transparencia, rendición de cuentas y cercanía de los jueces con la población. Diversos legisladores aseguraron que con esta transición inicia una nueva era de la justicia mexicana, caracterizada por la elección directa de quienes tendrán en sus manos la impartición de justicia.