Un hombre murió luego de prenderse fuego frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, en un acto de protesta relacionado con la situación del Tíbet. El hecho ocurrió la tarde del 2 de julio y la policía local confirmó que la víctima fue trasladada con quemaduras graves a un hospital, donde posteriormente perdió la vida.
De acuerdo con activistas tibetanos, el fallecido fue identificado como Lobga Rangzen, quien habría realizado la protesta para llamar la atención sobre la situación de los derechos humanos en el Tíbet y expresar su rechazo a una nueva legislación impulsada por China sobre la unidad étnica. Antes de prenderse fuego, el hombre portaba una bandera tibetana y difundió mensajes relacionados con la causa independentista de esa región.
Un portavoz de la ONU lamentó lo ocurrido y expresó sus condolencias a los familiares de la víctima. El organismo señaló que el incidente ocurrió al exterior de su sede y que no afectó el desarrollo de las actividades programadas.
La autoinmolación se suma a una serie de protestas similares registradas desde 2009 por parte de tibetanos que denuncian restricciones a sus derechos y a su identidad cultural bajo el control de China. Por su parte, el gobierno chino sostiene que el Tíbet forma parte de su territorio y defiende sus políticas como medidas para preservar la estabilidad y la unidad nacional.