El gobierno de Israel confirmó haber atacado un aeropuerto militar en el noroeste de Siria, argumentando que la base estaba por recibir tropas turcas, lo que habría significado una “ruptura del status quo” en materia de seguridad entre ambos países.
La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró que Israel y Siria mantienen un acuerdo tácito de seguridad, el cual se habría visto comprometido por el desplazamiento de fuerzas turcas hacia la zona de Idlib. Según el comunicado, Israel advirtió en repetidas ocasiones a Damasco sobre las consecuencias de permitir dicho movimiento.
Aviones de combate israelíes bombardearon la pista del aeropuerto en la madrugada del martes, causando daños materiales en la infraestructura, sin que se reportaran víctimas, de acuerdo con la televisión estatal siria.
El gobierno sirio responsabilizó a Israel de la escalada y pidió a la comunidad internacional, así como al Consejo de Seguridad de la ONU, condenar la agresión y actuar frente a lo que calificó como reiteradas violaciones de su soberanía.
Israel, por su parte, reiteró que no tolerará amenazas a su seguridad y llamó a Siria a regresar al “status quo” previo.