Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, se retractó por primera vez sobre las bondades que reiteradamente ha promocionado de la cloroquina, aceptó que el medicamento puede tener eficiencia “cero” contra el COVID-19 y dijo: “por lo menos no maté a nadie“.
El líder de extrema derecha y que ha sido un acérrimo defensor del uso de la cloroquina e incluso la tomó cuando contrajo el COVID-19 en julio pasado, aceptó que puede ser un placebo.
Desde que la pandemia llegó a Brasil en marzo del año pasado, Bolsonaro ha recomendado innumerables veces el uso de hidroxicloroquina para combatir el covid, un controvertido antipalúdico cuya eficacia no ha sido completamente probada por la ciencia.
Su defensa de la cloroquina también le costó el trabajo de dos de sus ministros de salud que no la consideraron adecuada en la lucha contra el virus.
Información: Agencias
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