El Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha nuevamente el programa de retiro y sustitución de palmeras que presentan enfermedades y representan un riesgo para la población, debido a la falta de un tratamiento eficaz que permita su recuperación.
“Nos han ganado los hongos y los microorganismos que consumen a las palmeras, científicamente no se ha encontrado de qué manera combatirlos para evitarlos”, señaló la jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Desde el camellón de Diagonal San Antonio, en la colonia Narvarte de la alcaldía Benito Juárez, Brugada informó que entre septiembre y diciembre se derribarán alrededor de mil 500 palmeras en diversos puntos de la capital que se encuentran en fase de declive letal.
De acuerdo con la mandataria, en la Ciudad de México existen cerca de 15 mil palmeras traídas de las Islas Canarias a principios del siglo XX. De ese total, se estima que al menos nueve mil están afectadas por hongos o microorganismos que dañan sus raíces y troncos, por lo que serán retiradas a lo largo del sexenio.
Brugada recordó que en 2011 se detectaron en la capital los primeros síntomas de afectación en las palmeras, fenómeno que también se ha presentado en otras partes del mundo, incluidas las propias Islas Canarias, razón por la cual la administración pasada retiró mil ejemplares.
Asimismo, adelantó que las palmeras serán reemplazadas por especies nativas que se adapten al clima de la ciudad y no dañen la infraestructura urbana, como el duraznillo, el tejocote y el arrayán.