Estados Unidos envió este martes el primer cargamento de ayuda humanitaria a Cuba, compuesto por 18 toneladas de alimentos y kits de higiene, como parte del compromiso de 100 millones de dólares anunciado en mayo por el secretario de Estado, Marco Rubio.
El avión despegó del Aeropuerto Internacional de Miami rumbo a la isla, donde Catholic Relief Services (CRS), Cáritas Cuba y la iglesia católica se encargarán de distribuir los insumos entre las familias más vulnerables. El envío incluye arroz, alubias, aceite de cocinar, artículos de higiene y linternas, que beneficiarán inicialmente a 700 familias.
El subsecretario de Estado para Asistencia Exterior, Jeremy Lewin, afirmó que la ayuda alcanzará a un total de 196 mil familias en toda la isla y que se realizarán entregas tanto por aire como por mar. La asistencia se suma al apoyo que Estados Unidos mantiene tras el paso del huracán Melissa hace un año.
El gobierno estadounidense advirtió que cualquier intento del régimen cubano de interferir en la distribución tendrá consecuencias. Lewin aseguró que el compromiso de Washington con el pueblo cubano es “de hierro”.
Aunque en un inicio La Habana calificó la oferta como “fábula”, posteriormente se mostró dispuesta a escuchar las condiciones de la ayuda. Sin embargo, CRS señaló que el régimen rechazó el apoyo, aunque confió en que este sea el primero de múltiples envíos futuros.
La crisis energética que atraviesa Cuba desde 2024, agravada por restricciones petroleras, ha intensificado la escasez de insumos básicos y servicios, lo que ha motivado la intervención humanitaria.