La semana pasada, los cuatro estadounidenses secuestrados en Matamoros, Tamaulipas, fueron encontrados. Dos hombres fueron hallados muertos, mientras que otro hombre y una mujer están vivos y de regreso en EU; todo esto gracias a la presión y participación del gobierno estadounidense. Ojalá el Presidente López Obrador actuará así de rápido en los miles de secuestros sufridos por mexicanos todos los días.
En el operativo donde se rescataron a las víctimas fue detenido en flagrancia José 'N', de 24 años, que se encontraba en funciones de vigilancia de los estadounidenses secuestrados. Días después fueron dejados varios hombres amarrados que confesaron su participación en el secuestro.
De acuerdo a un reporte del FBI, los secuestradores abrieron fuego en contra del vehículo antes del secuestro. Un video difundido en redes sociales muestra que hombres fuertemente armados montaron a las víctimas en una camioneta por la fuerza. Una de ellas es golpeada al ser arrastrada al vehículo, mientras que las otras parecen estar inconscientes.
El Departamento de Estado de EU aconseja a los viajeros que no visiten Tamaulipas debido a su peligrosidad, desgraciadamente existen un gran turismo de salud en los estados fronterizos, debido a los costos de los servicios médicos. La versión es que las víctimas del secuestro visitaron México con la intención de realizarse una cirugía estética.
Los sucesos anteriores sirvieron de pretexto a los congresistas republicanos para impulsar la iniciativa presentada el 12 enero pasado denominada: Resolución 18, ante el Congreso de Estados Unidos que faculta aquel gobierno a utilizar las fuerzas armadas contra el tráfico de fentanilo en México, y especialmente por parte de los Cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), ya que esta sustancia envenenan a los estadounidenses.
La Resolución 18 expone que el fentanilo mata en promedio a 80 mil ciudadanos estadounidenses al año y que es la principal causa de muerte entre hombres de 18 a 45 años. Precisa que los cárteles mexicanos son responsables del tráfico de la droga hacia EE UU, así como de precursores y sustancias relacionadas. La iniciativa planteada por el gobierno americano autoriza el uso del Ejército, y la declaración de los carteles mexicanos como terroristas.
Sin duda esto resolución viola la cláusula Calvo y los principio internacionales como la no intervención, que establecen que en el caso de conflictos internacionales, la ley que rige el conflicto entre particulares es la ley local, la ley del lugar donde sucede el hecho o delito, independientemente de la nacionalidad de las personas.
Lo anterior evidencia la preocupación del gobierno estadounidenses de combatir el narcotráfico que proviene de nuestro país, y pone en evidencia que la política mexicana de abrazos y no balazos ha fracasado, y que el gobierno de López Obrador cada día muestra más su incapacidad de luchar contra los carteles de drogas, ya uno prende la televisión y parece la nota roja, puras ejecuciones y ajustes de cuentas entre los cárteles de las drogas.
Urgen acciones por parte del gobierno de México de manera inmediata, nuestro país esta en llamas como lo hemos visto en Tamaulipas, Nuevo León, Guerrero, Sinaloa, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Zacatecas, etc.