La COP26 ha dado mucho de que hablar en los últimos días y es que en esta gran cumbre climática de la ONU que se lleva a cabo este año en Glasgow y la más importante relacionada con el clima en el planeta, más de 190 líderes mundiales debaten sobre las medidas que tomarán para acabar con la deforestación y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, específicamente las emisiones de metano que son el segundo factor que más acelera el calentamiento global.
Cada uno de los países involucrados deberán cumplir su propósito de reducción para 2030 y mantener el calentamiento global por debajo de 2°C, sin embargo, los compromisos actuales ponen al mundo en camino a un aumento de temperatura de al menos 2.7 °C en este siglo, de acuerdo con el nuevo Informe sobre la Brecha de Emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Los países deberán implementar mayores esfuerzos para cumplir con este compromiso y ganar tiempo porque los daños son irreversibles.
Las olas de calor, incendios forestales, aumento del nivel del mar, crisis alimentaria por sequías y la contaminación del aire son las evidencias de que algo no se está haciendo bien. Además, cerca de la mitad de la población menor de edad en el mundo sufrirán las consecuencias de esta crisis, es decir alrededor de 1000 millones que viven en 33 países en riesgo climático extremadamente alto, ya que producen el 9% de las emisiones de CO2, mientras que en los 10 países con mayor exposición medioambiental solo causan el 0.5% de las emisiones mundiales, de acuerdo con la UNICEF.
No solo es el calentamiento global, es la salud, es su hogar, su educación, la escasez de servicios esenciales y su futuro, este grupo es el más sensibles a este fenómeno; niñas y niños que viven en países que menos contribuyen al cambio climático son quienes más enfrentarán las consecuencias.
Glasgow se ha convertido en sede de protestas para demandar justicia climática, recientemente la activista climática Greta Thunberg durante una marcha convocada por el movimiento “Fridays For Future”, en la que participaron cientos de jóvenes, expuso que “no es un secreto que la COP26 es un fracaso y que los líderes no están haciendo nada, solamente creando vacíos legales activamente y configurando marcos para beneficiarse ellos mismos y sacar provecho de este sistema destructivo”.
Es una realidad que los líderes mundiales deben tomar acciones ambiciosas, cumplir rápidamente con sus promesas y crear planes de reducción de emisiones para controlar esta situación que es una amenaza para la humanidad.