Por Guadalupe Romero
Frente a la crisis por la pandemia Covid-19 “el impacto que más debe de preocupar es sobre el empleo. Desde 2017, la tasa de desempleo urbano ha promediado 4 por ciento… el peligro es que pueda superar el 7.9 por ciento de 2009 o incluso rebase el pico de 10.7 por ciento de la crisis tequilera de 1995”, señaló Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, en su participación en las mesas para el Acuerdo Nacional del CCE.
Para conmemorar el Día del Trabajo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó datos actualizados de la población ocupada en el empleo informal. “En el marco de la coyuntura sanitaria que se vive es relevante contar con información acerca de las condiciones laborales en las que está ocupada la población, para medir el posible impacto que la Covid-19 puede causar”.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del instituto, del total de personas ocupadas, 60.4% (33.6 millones) son hombres y 39.6% (22 millones) son mujeres. Por sector de actividad económica, 62.3% (34.6 millones) de las personas ocupadas trabajan en el sector servicios (terciario), 24.8% (13.8 millones) en el sector secundario (manufactura e industria) y 12.4 % (6.9 millones) se ocupan en el sector primario (agro).
En las primeras mediciones el empleo informal se conformaba por la población ocupada en el sector informal, que refiere a quienes laboran en unidades económicas no agropecuarias, no constituidas como empresas y que no cumplen con registros básicos de proveedores de bienes y servicios.
Sin embargo, después de 2014 se incluye a quienes, a pesar de estar fuera del sector informal, presentan condiciones laborales consideradas informales, tales como el autoempleo en la agricultura, la no remuneración o carencia de seguridad social.
Grupo de población económicamente activa (PEA) que, en esta contingencia sanitaria, debe contarse de manera diferente, pues aunque estén desempleado no pueden salir a buscar trabajo y se les cuenta como inactivos, no como desempleados, aclaró Heath.
La informalidad laboral está mayormente presente en los extremos de los grupos etarios de la población ocupada, 82.1% de los jóvenes de 15 a 19 años ocupados se emplean en la informalidad, así como 72.5% de la población de 60 y más años.
La desocupación “será difícil observarla en la estadística porque muchas de las personas que se queden sin empleo no lo buscarán por el confinamiento y no subirán a las cifras”.
El subgobernador expuso que no se pueden aplicar medidas solamente pensando en beneficiar a cierta parte de la población; pues 70 por ciento depende del 30 por ciento de la que tiene mayores ingresos porque éstos hacen que las empresas funcionen “y todas las medidas deben de tomar esto en cuenta”.
La tasa de desempleo en México se situó en 2.9 por ciento de la PEA en marzo de 2020, una cifra inferior al 3.2 por ciento del mismo mes en 2019, informó el Inegi.
En contraste, el IMSS, desde el 13 de marzo y hasta el 6 de abril, informó que se habían perdido casi 347 mil empleos formales de un universo de más de 20 millones.