A casi un mes del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, el Gobierno federal mantiene desplegados más de 3 mil elementos para contener la emergencia ambiental que ha impactado 630 kilómetros de costa en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Hasta el momento no se ha determinado con precisión el origen del crudo, aunque se investigan posibles descargas de embarcaciones y emanaciones naturales frente a Coatzacoalcos.
El Grupo Interinstitucional, conformado por Pemex y dependencias federales, informó que se han recolectado 785 toneladas de hidrocarburo en playas y 40.6 toneladas en el mar. Las labores incluyen inspecciones en ductos del complejo Cantarell, además de la colocación de mil metros de barreras de contención en mar y litoral. El operativo cuenta con 2 mil 200 elementos de la Secretaría de Marina, 700 trabajadores de Pemex, 47 embarcaciones, siete aeronaves y drones aéreos y submarinos.
La Coordinación Nacional de Protección Civil señaló que el recale de crudo continúa de manera intermitente en Veracruz y Tamaulipas, favorecido por frentes fríos y oleaje elevado. En el ámbito ambiental, se reportan ocho ejemplares de fauna afectados y monitoreos en manglares y esteros. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó una denuncia penal ante la FGR por posibles delitos ambientales, con sanciones que podrían alcanzar hasta nueve años de prisión.
Pemex anunció la asignación de 35 millones de pesos para apoyar a comunidades afectadas, con recursos destinados a pescadores, servicios de salud y contratación temporal para labores de limpieza. El Gobierno federal aseguró que las acciones se mantendrán “hasta la mitigación total” de la contingencia, aunque el avance del hidrocarburo sigue marcando el ritmo de una emergencia que permanece abierta.