El descarrilamiento del Tren Interoceánico en la localidad de Nizanda, Oaxaca, ocurrido el domingo 28 de diciembre de 2025, dejó un saldo preliminar de 13 personas fallecidas y más de 90 lesionados, según reportes oficiales de la Secretaría de Marina (Semar), responsable de la operación del proyecto ferroviario.
El convoy, integrado por dos locomotoras y cuatro vagones, transportaba alrededor de 250 pasajeros en la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos cuando la máquina principal se salió de las vías, provocando el accidente.
Autoridades federales, estatales y municipales desplegaron un operativo de emergencia en el que participaron la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, Protección Civil, Bomberos y servicios de salud. Al menos 36 personas fueron hospitalizadas y permanecen bajo valoración médica.
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, informó que se mantiene coordinación con Semar, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, así como con el IMSS-Bienestar, para atender a las víctimas y sus familias.
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, considerado uno de los proyectos estratégicos del gobierno federal, enfrenta ahora cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en sus operaciones tras este accidente que marca un precedente en su historia.
Las investigaciones preliminares apuntan a que el descarrilamiento se originó en la Línea Z, aunque aún no se han dado a conocer las causas técnicas definitivas. Se espera que en las próximas horas se amplíe la información oficial.