Diversos mensajes impresos vinculados a un grupo delictivo de la zona sur de Sinaloa aparecieron expuestos en estructuras viales de las demarcaciones de Mazatlán, Rosario y Concordia. En los escritos se solicita de forma directa la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, para que se inicien indagatorias respecto a supuestas malas conductas cometidas por efectivos de las Fuerzas Armadas y miembros de las corporaciones locales.
Las denuncias colocadas en pasos vehiculares acusan a mandos castrenses específicos de incurrir en faltas graves, tales como la ejecución de allanamientos sin mandato judicial, la filtración de datos de inteligencia a facciones rivales y la presunta alteración de pruebas en eventos violentos. Los autores de los impresos aseguran que existe un trato diferenciado hacia ciertos grupos antagonistas y aclaran en el texto que las inconformidades expuestas no representan una confrontación abierta contra las instituciones del Estado.
Este hecho se suma a incidentes previos registrados en la entidad, como la localización de pancartas similares durante semanas anteriores en vialidades principales de Culiacán, donde se vertieron señalamientos por supuestos pagos a personal de infantería. Las autoridades operativas acudieron a los distintos puntos reportados por los transeúntes para retirar los materiales e integrarlos a las investigaciones correspondientes sobre la disputa violenta que atraviesa la región.