En la zona arqueológica de Teotihuacán fueron instalados arcos detectores de metal en todos sus accesos como medida para impedir el ingreso de armas de fuego, armas blancas u otros objetos metálicos, luego del reciente tiroteo registrado en el sitio.
De acuerdo con la información oficial, los dispositivos fueron colocados en las cinco puertas de entrada del recinto arqueológico y forman parte de un reforzamiento de seguridad implementado por autoridades federales, estatales y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). La medida busca prevenir nuevos incidentes y mejorar la vigilancia en uno de los sitios turísticos más visitados del país.
Los arcos detectores cuentan con sensores que permiten identificar la presencia de metales al paso de los visitantes. En caso de activarse la alarma, el personal de seguridad realiza una revisión adicional con detectores portátiles para confirmar el hallazgo y descartar riesgos.
Las autoridades explicaron que estas acciones se suman a las revisiones previas de mochilas y pertenencias que ya realizaban elementos de seguridad en los accesos, como parte de un protocolo más estricto tras los hechos violentos recientes en la zona.
Con estas medidas, se busca garantizar la seguridad de turistas nacionales y extranjeros que visitan el sitio arqueológico, así como del personal que labora en el área.