Claudia Bolaños
El dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, Álvaro López Ríos, hizo un llamado al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para que convoque a una reunión con pequeños y medianos productores agrícolas a fin de analizar la conveniencia de excluir al maíz, trigo y frijol del T-MEC, ante la competencia desigual que enfrentan los agricultores mexicanos en la producción y comercialización de granos básicos.
Al cuestionar las declaraciones del secretario de Agricultura, Julio Berdegué, sobre la permanencia de los granos básicos dentro del tratado comercial, López Ríos sostuvo que no se debe caer en un triunfalismo artificial y planteó la necesidad de realizar una Convención Nacional de Pequeños, Medianos y Grandes Productores Agrícolas con el Gobierno Federal. Señaló que dicho encuentro permitiría construir una política productiva que eleve la productividad alimentaria y dé paso a un nuevo programa para la justicia y el progreso del campo, con acciones concretas en producción, comercialización y precios.
Indicó que, hasta ahora, el titular de Economía ha dialogado únicamente con algunos sectores industriales, como el automotriz, mientras que los agricultores no han sido considerados, pese a que enfrentan un incremento de hasta 50 por ciento en los costos de producción y una caída en los precios internacionales del maíz.
Advirtió que este escenario podría provocar un aumento de superficie sin sembrar y mayores dificultades para comercializar a precios justos.
López Ríos alertó que, sin un cambio estructural en la política agroalimentaria que impulse la productividad, la competitividad, el acceso a tecnología, el financiamiento y la infraestructura, el país profundizará su dependencia de importaciones de maíz, granos forrajeros y oleaginosas, con efectos en el abasto, los precios internos y la seguridad alimentaria.
Añadió que la dependencia del maíz amarillo para la industria pecuaria y del maíz blanco para consumo humano continuará, luego de que la producción de este último registró una caída durante el último año.
Asimismo, rechazó que el sector campesino haya sido consultado en reuniones recientes entre la Secretaría de Agricultura y otros grupos, al señalar que, en su opinión, no existe una interlocución real con los productores del campo.
Consideró que se busca evitar que el tema de los granos básicos sea parte de la negociación con Estados Unidos y reiteró que el secretario de Economía debe asumir un papel central en este diálogo, en coordinación con la Secretaría de Agricultura, para definir el tratamiento del tema agroalimentario en el marco del tratado comercial.