El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó la convocatoria para el proceso de revocación de mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, el cual se realizará el domingo 10 de abril de este año.
La pregunta de la Consulta es: ¿Estás de acuerdo en que a ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?.
El presidente del Consejo General del INE, Lorenzo Córdova, señaló que no se emite esta convocatoria en las condiciones optimas que pide la ley. Además, envió un mensaje a quienes “se han empeñado en obstaculizar este proceso: dejen trabajar al INE y dejen que esta revocación de mandato se conduzca bien”.
Al respecto hay que decir varias cosas:
La primera, que independientemente de la consulta del 10 de abril, es un enorme avance para la democracia mexicana que esta figura exista en el sistema político, sin duda se rata de una herramienta de la ciudadanía frente al poder.
Segunda, el Presidente tendrá su proceso de ratificación. A diferencia de la oposición y de algunas voces, que piensan en este ejercicio como un capricho presidencial, considero que esta consulta es parte importante de la estrategia del Presidente en la segunda parte de su gobierno y de su sucesión en 2024. No sólo solidificará a su voto duro, sino que movilizará a sus bases de cara a las elecciones estatales de junio de este año.
La tercera, para Morena y aliados es una prueba importante, llegar al 40% de participación ciudadana con sólo el 37% de las casillas que se instalaron en junio del año pasado, más aún cuando la participación para la consulta de los expresidentes, sólo alcanzó el 7%. Requerirá de una excepcional operación de Morena, de sus militantes y sus representantes populares, particularmente de sus gobernadores.
La cuarta, la oposición seguirá teniendo una fuente para hacer criticas. En este proceso, la estrategia de la oposición ha sido el vacío y la denuncia. Si Morena y simpatizantes de AMLO no logran la participación esperada, desde su perspectiva se confirmarán todos sus dichos, pero electoralmente ellos no se fortalecerán, porque desde hace años renunciaron a disputar la calle y a movilizar a sus militancias.
El INE llega a este proceso con heridas y raspones, pero sólido. Los daños no son a la institución, sino a algunos consejeros que intentaron suspender el proceso, porque al final la Suprema Corte de Justicia de la Nación aclaró la ruta que seguirá el proceso. La consulta va, es nuestro derecho participar o no.
¿Cuántos participarán? El horizonte del 40% se percibe muy lejano.
La política es de bronce.