El obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, expresó su pesar por el secuestro masivo de familias ocurrido el pasado viernes en la ciudad sinaloense, donde se reportaron 66 personas privadas de la libertad. En un mensaje con motivo de la ceremonia del Domingo de Ramos, el monseñor Herrera Quiñónez convocó a la comunidad católica a orar por las víctimas aún cautivas, destacando que este evento violento marca un doloroso precedente en la capital de Sinaloa.
El obispo instó a los responsables de estos actos a respetar la dignidad y la vida de todas las personas, recordando que "Dios nos pedirá cuentas de lo que hemos hecho con nuestros hermanos".
Con la llegada de la Semana Santa, el obispo de Culiacán llamó a las familias sinaloenses a intensificar sus oraciones para que las personas secuestradas puedan regresar sanas y salvas a sus hogares. En un gesto de solidaridad, Herrera Quiñónez invitó a la comunidad a ofrecer apoyo incondicional y amor a las familias afectadas en este tiempo de adversidad.
En cuanto a los eventos en Culiacán, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, confirmó que un total de 66 civiles fueron privados de su libertad. Hasta la mañana del domingo, 58 personas fueron liberadas y pudieron regresar a sus hogares, según informó el secretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez.
Mérida Sánchez también señaló que no se ha presentado ninguna denuncia relacionada con estos hechos, lo que dificulta establecer las circunstancias exactas del secuestro. En sus palabras, "ninguno ha querido denunciar", lo que lleva a utilizar la terminología de "ausentes" para referirse a estas personas.
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