Claudia Bolaños
En Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una reunión con el Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización para abordar el Plan México.
Dicho plan será presentado el lunes, informó en sus redes sociales la mandataria; pero BBVA señaló que se trata del fortalecimiento de ciertas empresas, como la automotriz.
“Nos reunimos con el Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización para abordar el Plan México, que presentaremos el próximo lunes”, dijo, y acompañó su post con una fotografía.
Sin embargo, el banco BBVA adelantó de qué trata dicho plan, consistente en 11 puntos, de los cuales reveló algunos.
En un comunicado titulado “Plan México: Más vale tarde que nunca”, indicó que, casi siete años después del inicio del nearshoring, en los últimos días de 2024 se presentó la Estrategia Nacional de Industrialización y Prosperidad Compartida, resumida como “Plan México”. Este sería el primer proyecto integral desde el gobierno federal enfocado a fortalecer el papel del país en las cadenas globales de valor.
Se señalaron los puntos clave, luego de esfuerzos previos, pero estos se encontraban aislados sin las sinergias público-privadas que se buscan ahora.
Un ejemplo es el decreto que, en octubre de 2023, otorgó estímulos fiscales a ciertos sectores exportadores.
El documento inicial del Plan México presenta once metas ambiciosas hacia 2030. Entre las metas, destaca la de aumentar un 15% el contenido nacional en las GVC (Cadenas Globales de Valor) de la industria automotriz, espacial, electrónica, entre otras.
Una segunda meta destacada es el objetivo de alcanzar 100 mil millones de dólares (mmdd) anuales en Inversión Extranjera Directa (IED) hacia 2030. Esto implicaría un aumento sustancial y sostenido respecto a los 35.7 mmdd registrados hasta septiembre de 2024.
Los objetivos son deseables y generarían un impulso en la economía mexicana, pero requieren una estrategia respaldada en presupuesto con una hoja de ruta clara, consideró en un comunicado.
“Mientras tanto, el tren del nearshoring no espera a nadie, y 2025 presenta un año de retos para la economía mexicana con la amenaza latente de aranceles, presiones fiscales y las complejidades que implica la revisión del T-MEC hacia 2026”.