Sabemos que en Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad nada se mueve si no es con la anuencia de Claudio X. González. El reportaje publicado en la página de esta asociación titulado “Hija de Monreal obtiene contratos en delegación a cargo de su tía”, quiere decir que Montreal no está en los planes de su alianza Vamos por México como candidato a la Presidencia de la República.
Rechazar la candidatura de Ricardo Monreal de parte del Mecenas de la alianza electoral niega liderazgo del senador y obliga a creer que hay otro candidato a la Presidencia en la mente de Claudio X. González, secreto que debe guardar para que no lo desgasten los medios y los contrincantes; sin embargo, no hay muchos que pudieran aventurarse a esa hazaña de pronóstico reservado, sólo por ser generosos con su destino.
El rechazo de la Alianza hacia Monreal es definitivo a partir del reportaje publicado, porque sea verdad o no el contenido, lo cierto es que muestra la animadversión del patrocinador hacia su candidatura.
Este golpe a la imagen de Monreal se suma a los que ha padecido en los últimos meses; sin la anuencia de Claudio no hay paso. Le queda Movimiento Ciudadano, con quien existen coincidencias, pero pocas probabilidades de triunfo.
Porque en Morena, Monreal no es bien visto y tiene más rechazo que aceptación.
Adelantarse a la sucesión, aprovechando la coyuntura que le ofreció el gobernador consentido del Presidente de la República, Cuitláhuac García, no fue buena idea. Pudo haber funcionado después de las elecciones de 2022, no antes.
La reaparición del delito de ultrajes a la autoridad en Veracruz creó reacciones en los medios locales, no los suficientes como para que Monreal los conociera y tomara como bandera. El primero en caer fue un candidato del PRD a una diputación federal plurinominal por el PRD, con antecedentes de maltrato familiar, hecho que trataron de colocar los medios de la entidad como persecución política.
Hubo otros casos, pero no por ser militantes de otros partidos los sospechosos se convertían en presos políticos. Si bien había excesos, la inocencia de las supuestas víctimas sigue estando en tela de juicio.
Finalmente, pesó más el apoyo del Presidente que los posibles abusos de poder del gobernador, Monreal quedó en medio, acompañado sólo de una comisión que ni siquiera tenía representación en el Senado.