Por María cabadas
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Por el brote de coronavirus, el Consejo de Presidencia de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), que encabeza el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera, recomendó suspender las actividades eclesiásticas en las iglesias de todo el país, incluyendo las misas dominicales.
“Asumamos estas medidas de emergencia nacional con serenidad, sabiduría y responsabilidad como manifestaciones de amor, solidaridad y cuidado entre hermanos”, indicó en un comunicado.
Informó que esa medida fue tomada para “proteger la salud de la ciudadanía del inminente contagio del Covid-19, mientras dure la emergencia indicada por el por el Gobierno federal y alertas internacionales”.
Señaló que durante los próximos días, con las medidas sanitarias, podrán permanecer abiertas las parroquias que cuenten con personal laico que pueda controlar la entrada de personas, esto para llevar a cabo oraciones de manera personal y comunitaria.
Llamó a todos los obispos a estar atentos de las indicaciones de la Secretaría de Salud Pública federal, además de tomar medidas de prevención y actuación como preparativos para la segunda fase de contingencia, prevista para finales de marzo o principios de abril.
El sábado pasado, el prelado dispensó a sus fieles de participar de las misas dominicales y fiestas de precepto hasta nuevo aviso.
“Como Iglesia local hemos asumido las precauciones necesarias en estos momentos de prevención”, se planteó en una circular y señalaron que se concedía la tranquilidad a quien no considera oportuno acudir al templo.
Invitaron a los feligreses a que en familia o individualmente sigan la transmisión de misas en televisión o internet.