El gobierno de Estados Unidos decidió elevar sus alertas de viaje para 15 países de Oriente Medio, clasificados desde “no viajar” hasta “reconsiderar viajar”, y ordenó el cierre temporal de varias embajadas y misiones diplomáticas ante la escalada del conflicto entre Washington, Israel e Irán, que ha generado un entorno de seguridad altamente volátil en la región.
La Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado actualizó sus advertencias, manteniendo el nivel cuatro —el más alto— en países como Irán, Irak, Líbano, Siria y Yemen, donde se recomienda no viajar bajo ninguna circunstancia. En tanto, en naciones como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Israel y Jordania, entre otras, la alerta se sitúa en nivel tres (“reconsiderar viajar”), mientras que Egipto fue clasificado en nivel dos (“tomar mayores precauciones”).
Como parte de las medidas, Estados Unidos confirmó que sus embajadas en Riad (Arabia Saudita), Kuwait y Beirut (Líbano) permanecerán cerradas hasta nuevo aviso y ordenó la evacuación de personal diplomático no esencial para reducir riesgos ante la intensificación de ataques con drones y misiles atribuidos a Irán y fuerzas aliadas.
Según el departamento estadounidense, alrededor de nueve mil ciudadanos de ese país han abandonado Oriente Medio desde el inicio de la crisis, mediante vuelos especiales y otros mecanismos de salida facilitados por el gobierno de Estados Unidos. Además, se reportó que mil 600 estadounidenses han expresado su deseo de salir de la zona de conflicto, ante la persistente incertidumbre y el cierre de espacio aéreo en gran parte de la región.
Las recomendaciones emitidas buscan proteger a quienes se encuentran en países afectados por la escalada de hostilidades, en medio de un escenario en el que las tensiones militares y diplomáticas no muestran señales de reducción inmediata.