El exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, enfrenta un giro en su proceso judicial luego de que el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Penal revocara la determinación del Segundo Tribunal Colegiado de Apelación en la Ciudad de México. Esta revocación impide que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) incluya las pruebas financieras provenientes de Brasil y Suiza, así como los testimonios de exdirectivos de la constructora Odebrecht, en el caso contra Lozoya.
La decisión del tribunal significa que la Fiscalía General de la República (FGR) no podrá utilizar estas pruebas para acreditar el supuesto soborno de 10.5 millones de dólares imputado a Lozoya Austin.
En marzo del año pasado, el juez federal Gerardo Genaro Alarcón había aceptado 12 pruebas completas y 12 parciales contra el exdirector de Pemex, mientras desechaba 24. Entre las pruebas rechazadas se encontraban varios peritajes contables que la FGR esperaba utilizar para obtener una sentencia de 46 años contra Lozoya Austin.
La defensa del exfuncionario logró la exclusión de 24 pruebas en primera instancia, argumentando que el Ministerio Público Federal las obtuvo de manera ilegal y violó el secreto bancario. Además, demostraron que los comprobantes de transferencias financieras realizadas por empresas vinculadas a Odebrecht a dos compañías pertenecientes a Lozoya Austin fueron obtenidos ilícitamente. Estas transferencias, por un total de 10.5 millones de dólares, se consideran sobornos recibidos por el exdirector de Pemex.
Foto por AFP