La Copa Mundial de 2026 llegó a su fin con un balance histórico para la FIFA, luego de una edición que se convirtió en la más extensa de la historia del torneo al reunir 104 partidos y establecer nuevas marcas en materia de asistencia y recaudación.
El certamen, organizado por México, Estados Unidos y Canadá, cerró con la final entre España y Argentina, encuentro que representó la conclusión de una competencia ampliada a 48 selecciones y con un formato que incrementó el número de partidos disputados.
Durante el torneo se registraron cifras récord de aficionados en los estadios, con una alta ocupación en las sedes participantes, además de un impacto comercial que colocó a esta edición como una de las más relevantes en la historia del campeonato mundial.
La FIFA destacó que el Mundial de 2026 representó un nuevo escenario para la competición internacional, al incorporar a más selecciones y ampliar la cantidad de encuentros, lo que permitió una mayor participación de equipos de distintas regiones.
Con el cierre del campeonato, el organismo rector del futbol internacional concluyó una edición que estableció nuevas referencias deportivas y económicas para futuras Copas del Mundo.