Los familiares de los mineros atrapados ofrecieron una conferencia de prensa, con la esperanza de que se escuche su voz. “Nos sentimos con mucho coraje, rabia, indignación e impotencia”, expresaron las familias de los mineros atrapados desde hace más de 280 horas en los pozos carboneros de la mina El Pinabete, al enterarse de que la inundación va cuesta arriba.
Algunos familiares explotaron y calificaron como burla la información que les ha dado la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, quien ayer reiteró: “No los vamos a abandonar ni escatimaremos esfuerzos [para el rescate”.
Los familiares advirtieron que no permitirán que las autoridades salgan en los próximos días con que “no hay posibilidades” de un rescate, pues ellas son responsables del operativo fallido.
Agregaron: “Sí tenemos miedo de que nos digan que ya es imposible sacarlos, pero tampoco lo vamos a permitir. Nosotros vamos a hacer todo lo posible y a llegar hasta donde más podamos porque no pase nada de eso y porque los saquen pronto”.
Los familiares exigieron que se dé un informe pormenorizado sobre cuántas bombas hay en cada pozo y qué capacidad tienen. También responsabilizaron al propietario de la mina, en caso de que los mineros sean encontrados sin vida, además, de la coordinadora de Protección Civil, al advirtir que el tiempo se agota “para los familiares que tenemos abajo, porque si teníamos alguna esperanza de que estuvieran vivos, se destruye sólo porque la señora no se toca el corazón para decir, ‘sí, acepto sugerencias’”.