El cantante Gerardo Ortiz se declaró culpable de conspiración por realizar negocios y ofrecer conciertos en México con un promotor vinculado a cárteles del narcotráfico, según informó la Fiscalía de Estados Unidos. Esta declaración se dio a conocer durante el juicio contra Ángel Del Villar, director ejecutivo de Del Records, quien es acusado de violar la Ley Kingpin, que prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con individuos y organizaciones designadas como narcotraficantes.
El fiscal federal adjunto Alexander Schwab confirmó que Ortiz aceptó su culpabilidad por el cargo de "conspiración para realizar transacciones con un narcotraficante especialmente designado" y que testificará en contra de Del Villar. La información fue divulgada por la revista Rolling Stone y ha generado un fuerte impacto en la industria musical, donde Ortiz es considerado una figura influyente del género regional mexicano.
Gerardo Ortiz, conocido como "El Rey de los Corridos", ha sido uno de los artistas más escuchados en su género, aunque también ha estado envuelto en diversas controversias y se le ha vinculado en ocasiones con el crimen organizado. Nacido en Pasadena, California, el 5 de octubre de 1989, pasó gran parte de su infancia en Culiacán, Sinaloa, de donde provienen sus raíces musicales y su apodo "El Hijo de Sinaloa".
El caso de Ortiz se enmarca en una serie de investigaciones del gobierno estadounidense sobre los vínculos entre la industria del entretenimiento y el crimen organizado. Su declaración de culpabilidad podría tener consecuencias significativas tanto en su carrera como en la lucha contra el lavado de dinero a través de la música regional mexicana.
Las autoridades estadounidenses continúan las pesquisas sobre la red de promotores y artistas involucrados en este tipo de actividades ilícitas, mientras que la industria musical observa de cerca las repercusiones de este escándalo.