La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que se evalúa realizar ajustes en el trazo del Tren Interoceánico, incluyendo la eliminación de algunas curvas, con el objetivo de reforzar la seguridad de los pasajeros tras el accidente ocurrido en diciembre pasado que dejó 14 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
Durante conferencia en Palacio Nacional, la mandataria federal señaló que el servicio de pasajeros se reanudará únicamente cuando se cuente con la certificación internacional de la empresa alemana TÜV Rheinland, encargada de revisar de manera independiente las condiciones de operación del sistema ferroviario. Actualmente, el tren mantiene operaciones de carga.
Sheinbaum subrayó que su administración atenderá las recomendaciones emitidas por la firma certificadora, que evalúa aspectos como la operación, el servicio al usuario, las condiciones de los vehículos y la seguridad integral del sistema.
El director de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario, Andrés Lajous, explicó previamente que TÜV Rheinland actúa como “tercero independiente” para garantizar imparcialidad en la revisión, y que además de emitir recomendaciones, dará seguimiento a su implementación.
La presidenta reiteró que las decisiones relacionadas con la operación del tren corresponden al Ejecutivo, mientras que los aspectos judiciales del caso del descarrilamiento están en manos de la Fiscalía General de la República.