Activistas de Greenpeace México realizaron este martes una protesta en la Estela de Luz, donde desplegaron una manta de gran tamaño con el fin de exigir al gobierno federal la protección integral de la Selva Maya.
“La Selva Maya grita. SEMARNAT ¡Sálvala!” fue el mensaje que se pudo leer en la lona, acompañada de la imagen de un jaguar, la cual quedó suspendida a unos 70 metros de altura gracias al ascenso de nueve ambientalistas.
De acuerdo con la organización, este ecosistema —considerado el segundo pulmón más grande de América— enfrenta una situación crítica debido a la presión de la agroindustria, las mega-granjas porcícolas, así como de proyectos turísticos, inmobiliarios y ferroviarios.
La movilización comenzó alrededor de las 5:30 horas, cuando cerca de 30 integrantes formaron un cerco en torno al monumento, mientras el grupo de escaladores avanzaba con cascos, arneses y cuerdas para desplegar la protesta.
Carlos Samayoa, coordinador de campaña de Greenpeace México, destacó que en los últimos cinco años se han deforestado casi 300 mil hectáreas de este ecosistema.
“Estamos hablando del pulmón más importante de México y el segundo más grande la región y hoy está bajo la presión de la industria inmobiliaria, de la hotelera, de la infraestructura ferroviaria y otras que solo ven en la Selva la posibilidad de extraer recursos en beneficio propio y esto está sucediendo ante los ojos y con el permiso de la autoridad encargada de protegerla, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales”, señaló.
La organización recordó que en marzo el propio gobierno federal reconoció los daños ocasionados por la construcción del Tramo 5 del Tren Maya, los cuales implicaron la deforestación de más de 10 millones de árboles y “impactos irreversibles” para especies en riesgo de extinción.
Asimismo, Greenpeace denunció que se han otorgado permisos a la empresa CEMEX para extraer material pétreo en 650 hectáreas de selva virgen en Tulum, lo que atribuyen al crecimiento inmobiliario acelerado asociado al turismo masivo.
De igual manera, advirtieron que persisten las amenazas ambientales con el reciente anuncio del gobierno para impulsar un plan de “desarrollo turístico de bajo impacto” en las inmediaciones de lo que fue Calica, así como la autorización otorgada por la Semarnat para la construcción de un tren de carga en Cancún, como parte de la expansión del Tren Maya.
Ante este panorama, la organización ambiental demandó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales actúe “de manera urgente” en colaboración con expertos, comunidades y colectivos, con el objetivo de diseñar un plan integral que garantice la protección de la Selva Maya.