La eurodiputada española y vicepresidenta de la Internacional Socialista, Hana Jalloul, destacó la relevancia de la primera Movilización Global Progresista (GPM, por sus siglas en inglés), un encuentro que reúne a líderes de izquierda de distintas regiones del mundo. Señaló que el objetivo central es demostrar que las fuerzas progresistas están unidas frente a desafíos como la guerra, el cambio climático y el auge de la extrema derecha.
Jalloul explicó que el congreso contempla más de 100 actividades, entre paneles, coloquios y reuniones bilaterales, con el propósito de construir soluciones comunes y reforzar el discurso progresista. Subrayó que la izquierda no está en retroceso y mencionó ejemplos como la derrota de Viktor Orban en Hungría y la presencia de gobiernos socialdemócratas en Europa.
La dirigente resaltó la importancia de la participación de México y Brasil en el encuentro, al considerar a Lula da Silva y Claudia Sheinbaum como referentes internacionales. En el caso de la presidenta mexicana, enfatizó que su primer viaje oficial a Europa envía un mensaje de acercamiento y cooperación con España, además de mostrar su compromiso con la justicia social.
Sobre la agenda del evento, Jalloul aclaró que no se trata de un foro contra Donald Trump, sino de un espacio para debatir sobre democracia, paz, nuevas tecnologías y los retos globales. Añadió que la renovación del discurso progresista debe nutrirse de las ideas de la ciudadanía, especialmente de los jóvenes, para mantener vigencia y cercanía con la sociedad.