El Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó la posibilidad de una reducción presupuestal al señalar que los recursos que recibe representan apenas entre 0.2 y 0.5 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación, por lo que su operación no implica una carga significativa para las finanzas públicas del país.
Durante las audiencias públicas convocadas por la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, el organismo expuso que su estructura operativa incluye alrededor de 20 mil trabajadores y que una parte importante de su gasto se destina al sostenimiento de los órganos electorales locales, los cuales absorben entre 63 y 69 por ciento del presupuesto total. En ese contexto, el INE sostuvo que la reducción de recursos podría afectar funciones sustantivas relacionadas con la organización de los procesos electorales.
Asimismo, se informó que los consejeros electorales perciben salarios superiores a los 250 mil pesos mensuales antes de impuestos, mientras que otros altos funcionarios reciben ingresos de entre 126 mil y 141 mil pesos, cifras que han sido motivo de críticas al superar la remuneración presidencial. No obstante, el instituto argumentó que dichos sueldos se encuentran amparados por la normatividad vigente y por derechos laborales adquiridos.
Además del gasto en personal, el INE enfrenta cuestionamientos por contrataciones externas, como estudios especializados y servicios diversos, entre ellos uno valuado en 6.8 millones de pesos para analizar percepciones ciudadanas. Para el presente ejercicio fiscal, el presupuesto total del organismo asciende a 14 mil 99 millones de pesos, monto que, según sus autoridades, es indispensable para garantizar el cumplimiento de sus atribuciones constitucionales.