El vuelo 35 de United Airlines, con destino inicial a Osaka, Japón, vivió momentos de tensión cuando perdió una parte de la llanta del tren de aterrizaje durante el despegue desde el aeropuerto internacional de San Francisco.
Según un representante de United Airlines, el incidente ocurrió aproximadamente a las 11:35 a.m., y los restos de la llanta cayeron en un estacionamiento para empleados del aeropuerto. Afortunadamente, no se reportaron heridos.
El avión, un 777-200, fue desviado de su ruta original y aterrizó de manera segura en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles (LAX). United Airlines aseguró que, tras el aterrizaje en LAX, organizarán un nuevo avión para que los 235 pasajeros, 10 asistentes de vuelo y cuatro pilotos continúen su viaje a Japón.
La aerolínea destacó que el diseño del 777-200 permite aterrizar de forma segura incluso en situaciones como esta, donde una llanta se pierde durante el despegue. A pesar del percance, el avión estaba equipado con seis llantas en cada uno de los dos puntales del tren de aterrizaje principal.
Las autoridades cerraron brevemente la pista para limpiar los escombros, pero pronto fue reabierta, garantizando la seguridad de las operaciones en el aeropuerto internacional de San Francisco.