Por Elia Cruz Calleja
Ante las versiones de que buscaría contender por la candidatura de Morena al gobierno de Sinaloa, el senador morenista Enrique Insunza Cázarez descartó esa posibilidad y aseguró que permanecerá en el Senado hasta 2030, periodo para el que fue electo.
Insunza Cázares, señalado por Estados Unidos de tener vínculos con el crimen organizado, recordó que en 2024 fue electo senador por el voto que le confiaron 700 mil sinaloenses y por ello permanecerá en este servicio hasta cumplir con su labor legislativa.
“Fui electo Senador de la República por el voto de cerca de 700 mil sinaloenses, quienes me confirieron la responsabilidad de representarlos en la máxima tribuna parlamentaria de la nación para el periodo 2024-2030.
“Defiendo la veracidad de mi vida al servicio de las instituciones de mi estado y mi país, y al proyecto de transformación que inició en 2018; mi causa ha sido, es y será proseguir la andadura de consolidación del estado constitucional de bienestar en México, desde el ejercicio de mi labor legislativa como Senador de la República, que ejerzo con ciencia y a conciencia. Esa es la responsabilidad que me otorgaron las y los sinaloenses, y la honraré, como hasta hoy, con puntualidad, compromiso y decoro, hasta su término en 2030. Siempre recto, nunca enderezado”, sostuvo.
A través de sus redes sociales, el senador morenista hizo un recuento por su vida laboral desde niño, adolescente y durante su gestión como presidente del Poder Judicial del Estado, etapas de las que destacó ser una persona humilde que labró la tierra junto a su padre, además de que dijo que trabajó como ayudante en una papelería para poder pagarse la universidad.
“Uno es lo que ha sido toda la vida”, expuso el senador a la par que mencionó que “desde mi infancia en los altos de Sinaloa, aprendí de mis mayores el sentido del deber, de la rectitud y del trabajo honrado. Con mi padre, anduve cerros y veredas, bajando cargas de vara blanca y palos colorados, a lomos de burro, como forma de ganar el sustento familiar.
“Fui boyero; muchas mañanas tuve caminando a tropezones entre los surcos, mientras la yunta de bueyes jalaba el arado hundido entre la tierra, piedras y troncos de árboles. En esas mismas faenas de labranza, fui sembrador de a pie y labriego a jornal de todo el que ocupaba unas manos pequeñas para echar las semillas de maíz, frijol, cacahuate y calabaza. Adolescente, trabajé como vaquero con quien me ocupara. Mis padres no tenían ganado”, dijo.
En su etapa de estudiante recordó que cuando llegó a Culiacán desde su natal Badiraguato para estudiar la carrera de derecho en la Universidad Autónoma de Sinaloa, “trabajé en lo que se podía para ganarme la vida y pagar los gastos de estudio: fui estibador en la bodega de una papelería y, posteriormente, ayudante de taquería.
“Mientras cursaba el tercer año de la carrera, pude ingresar a laborar como personal de biblioteca en mi alma mater, la Universidad Autónoma de Sinaloa, y obtenido mi título de licenciado en derecho, en el año de 1996 ingresé a laborar al Poder Judicial del Estado, donde hice carrera por más de 25 años, y del que llegué a ser su magistrado presidente por más de 10”, subrayó.